Sinopsis:

Página multimedia virtual sobre la vida, obra y acontecimientos del universal poeta Miguel Hernández -que murió por servir una idea- con motivo del I Centenario de su nacimiento (1910-2010). Administrada por Ramón Fernández Palmeral. ALICANTE (España). Esta página no es responsable de los comentarios de sus colaboradores. Contacto: ramon.palmeral@gmail.com

viernes, 5 de julio de 2013

Manuel Antolaguirre y Juan Gil-Albert, más Hernández al fondo



(Manuel Antolaguirre y Juan Gil-Albert Monasterio de Gualter (Lerida), verano de 1938)

Parece que fue hacia el mes de junio del año 1935, a la vuelta de la estancia de Manuel Altoilaguirre en londinense, cuando Altolaguirre vio por vez primera al poeta alcoyano Juan Gil-Albert, que llevaba tiempo en Madrid. Juan publicó “Misteriosa presencia” en la editorial Heroe de Altolaguirre y Concha Méndez. Coindidió a Miguel Hernández casa de los Altolaguirre, donde Hernández publicara “El rayo que no cesa”. Por esas fechas Juan cocerá a la filósofa veleña María Zambrano, que la que le unirá larga a mistad  epistolar. Es aconsejable leer “El caballo griego”, memorias de Altolaguierre Editorial Istmo, 1986. “Memorabilia” memorias de Juan Gil Albert. Hernández también participa es la tertulia de  las hermanas Zambrano en su piso de la calle Conde de Barajas.
Juan Gil-Albert fue secretario de la revista “Hora de España”, publicada primero en Valencia desde abril de 1937, donde publicaría también María Zambrano, impresor Manuel Altolagierre. Los tres poetas: Altolaguirre, Juan Gil-Albert y Hernández coinciden en Valencia en el II Congreso Internacional en Defensa de la Cutlura.  La revista "Hora de España", en el repliegue republcaino,  pasará a publicarse en Barcelona a partir de diciembre de 1937. Antonio Machado que también estaba en Valencia se ve obligado a replegarse hacia Cataluña.
Durante la guerra, aparte de lo ya mencionado, hay que destacar la notable actividad editorial que desempeñan Altolaguirre y Emilio Prados, sobre cuyos hombros descansó también la responsabilidad de las ediciones del Ministerio de Instrucción Pública. De esta labor resultarían España, aparta de mí este cáliz de César Vallejo, España en el corazón, de Pablo Neruda.
En el verano de 1938 Manuel Altolaguirre y Juan Gil Albert  fueron reclutados por el XI Cuerpo de Ejercito, coinciden en el Monasterio de Gualter en La Baronio de Rialb (Lerida) y por encargo de la República crean el boletín “Granada de las letras y de las armas”  del IX Cuerpo de Ejército. Altolaguirre como impresor
Juan Gil-Albert se incorpora a finalmente al XI Cuerpo de Ejército, colabora con Manuel Altolaguirre y Ramón Gaya en la hoja/boletín “Granada de las letras y las armas” con dos significados en homenaje a García Lorca y  el fruto de la granada pues estaba en esa época en flor. La idea según la editorial era conseguir una comunicación con los soldados.  Publica Juan: “La Caballería”, “Cancioncilla de la Victoria”, “Crítica literaria. El hombre y el trabajo, poemas de Arturo Serrano Plaja”.


Notas:-
James Valender, del Colegio de México ha publicado en un excelente trabajo sobre esta amistad en “El Manquinista de la Generación”, números 22-23
Referencias a Auca de la

s letras y las artes de Alicante, nº 28, julio 2013