Página multimedia virtual sobre la vida, obra y acontecimientos del universal poeta Miguel Hernández -que murió por servir una idea- con motivo del I Centenario de su nacimiento (1910-2010). Administrada por Ramón Fernández Palmeral. ALICANTE (España). Esta página no es responsable de los comentarios de sus colaboradores. Contacto: ramon.palmeral@gmail.com
MAÑANA
SE ENTREGARÁN LOS PREMIOS DE LA VIII EDICIÓN DEL CERTAMEN LITERARIO “VIENTO DEL
PUEBLO” Y SE CELEBRARÁ UN HOMENAJE A MIGUEL HERNÁNDEZ EN CARTAGENA
Orihuela, 21-05-26
Mañana, viernes día 22
de mayo, tendrá lugar, a partir de las 11:30 horas, en el Salón de Actos del
IES Mediterráneo de Cartagena el Acto de entrega de los premios correspondientes
a la octava edición del Certamen Literario “Viento del Pueblo”, organizado por
el IES Mediterráneo, IES Ben Arabí y el IES Isaac Peral, todo ellos de Cartagena,
y patrocinados por la Fundación Cultural Miguel Hernández.
El Certamen Literario “Viento
del Pueblo” está dirigido a todos los estudiantes de ESO, Formación Profesional
Básica y Bachillerato de la Región de Murcia, dentro del proyecto del Aula Miguel
Hernández que tiene su sede en el IES Ben Arabí.
Por la tarde, a partir
de las 19:00 horas, en la Plaza Enrique Piñana Segado (Ciudad Jardín), de la
ciudad portuaria, se celebrará la actividad “Carmen Conde y Miguel Hernández.
La Universidad Popular de Cartagena”, dentro de las IV Jornadas Literarias
organizadas por la Asociación de Escritores de Cartagena (AESCT). El acto
estará coordinado por José Higinio Pellicer (escritor miembro de Protocolo de
la Asociación de Escritores de Cartagena y profesor de Historia) y por
Francisco José Franco Fernández (escritor, miembro y cronista de la AESCT,
Cronista Oficial de Cartagena y profesor del Centro Asociado de la UNED en
Cartagena).
En este acto
intervendrán, además de los mencionados, familiares de Enrique Piñana, un grupo
de profesores que leerán textos y poemas, y Aitor Larrabide, director de la
Fundación Cultural Miguel Hernández.
ESTE
PRÓXIMO LUNES SE PRESENTARÁ EN ORIHUELA LA NUEVA BIOGRAFÍA SOBRE MIGUEL
HERNÁNDEZ ESCRITA POR EL HISTORIADOR MARIO AMORÓS
Orihuela, 14-05-26
Este próximo lunes día
18 de mayo se presentará,a partir de
las 19:00 horas, en la Biblioteca Pública Fernando de Loazes, en Orihuela, la
nueva biografía sobre Miguel Hernández escrita por el historiador noveldense
Mario Amorós y publicada por Ediciones Akal.
“Un poeta en la
Historia. Vida de Miguel Hernández”, reúne en sus 572 páginas, 15 capítulos y
un extenso epílogo, el intenso trabajo de investigación que ha realizado su
autor, Mario Amorós, desde 2024, y que le ha llevado a visitar centros culturales
de Orihuela, Alicante, Jaén, Madrid y Santiago de Chile, entre otras
localidades. Con un enfoque de historiador, sin olvidar el rigor y la amenidad
expositiva, Amorós nos descubre un Miguel Hernández a otra luz, con
interesantes y novedosas aportaciones, incluso inéditas y conmovedoras, ya en
la parte final de la corta vida del poeta oriolano, y que exponen la vigencia
del mensaje poético, vital y comprometido de Miguel Hernández que dejócon 31 años, y que lo sitúan, 84 años después
de su muerte, como uno de los escritores más actuales, leídosy seguidos por un amplio espectro de
lectores.
Mario Amorós,
licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y doctor en
Historia por la Universidad de Barcelona, ha escrito biografías de, entre otras
personalidades, Dolores Ibárruri, “Pasionaria”, Salvador Allende, Víctor Jara o
Pablo Neruda.
El acto, de entrada
libre hastacompletar el aforo, está
organizado porla Fundación Cultural
Miguel Hernández, Ediciones Akal y la propiaBiblioteca Pública Fernando de Loazes. Aparte del autor, intervendrá
Aitor Larrabide, director de la Fundación Cultural Miguel Hernández, y la
periodista Eva Moya Melgarejo moderará el acto.
Miguel Hernández es uno de los poetas universales esenciales del siglo XX.
Nacido en Orihuela (Alicante) en una familia dedicada a la actividad ganadera,
estudiante sobresaliente, debió empezar a trabajar a los 15 años y
entonces, envuelto en el paisaje y la luz mediterránea, el fuego de la
poesía empezó a brotar en su interior. Si la prensa local acogió sus
publicaciones iniciales y su primer libro, Perito en lunas, tuvo un eco
limitado, en 1936, El rayo que no cesa lo consagraría en el firmamento
literario de la Segunda República.
La guerra civil abrió una nueva
etapa en su obra y en su vida. Militante del Partido Comunista,
miliciano en el 5º Regimiento, el compromiso antifascista, que asumiría
hasta el fin de sus días, lo convirtió en un poeta capaz de cantar el
heroísmo y el valor en Viento del pueblo y de apelar a la esperanza
incluso en las circunstancias más difíciles: en la derrota, que
sobrevuela ya El hombre acecha, y en su penoso itinerario por las
prisiones franquistas, cuando terminó de alumbrar los poemas de
Cancionero y romancero de ausencias.
A partir de una exhaustiva
investigación y de documentación inédita muy relevante, Amorós recorre y
examina de manera minuciosa la trayectoria del creador de la «Elegía» a
Ramón Sijé, «Aceituneros», «Hijo de la luz y de la sombra» o «Nanas de
la cebolla», en una biografía imprescindible que se enriquece con más de
medio centenar de fotografías y con un epílogo que reconstruye la
recuperación de su figura desde los aciagos años de la dictadura.
Las
primeras reuniones para poner en valor a los represaliados por la
guerra civil y su legado político y cultural se celebraron en 1976 y
fueron los antecedentes de la actual Comisión Cívica, que celebra esta
efeméride con actos con la intención de mantener su actividad pese a la
"hostilidad" institucional
Este mensaje sobrevivió hasta 1981, tal como destaca el historiador Paco Moreno Sáez, uno de los que contribuyeron a los cambios en una ciudad que había escondido su pasado después de presenciar el final de la Guerra Civil con la ocupación de las tropas italianas, en sintonía con el ejército sublevado que lideraba Francisco Franco, que se convirtió en el director del país. Moreno participó en los prolegómenos de la Comisión Cívica, constituida formalmente en 2001 pero cuya creación no se explica sin unos precedentes que ahora cumplen medio siglo.
Corría el año 1976 y el cantautor Adolfo Celdrán protagonizó el «Homenaje de los Pueblos de España» al poeta Miguel Hernández en diferentes ciudades españolas y en más de cien municipios de la provincia de Alicante.
Las autoridades franquistas, presentes en los primeros años tras la
muerte del dictador, no favorecieron aquellos conciertos, aunque tampoco
pudieron impedirlos todos con la ferocidad característica de años
anteriores en una época en el que el contexto internacional convertía la
democracia en el desenlace más probable, con la correspondiente
adaptación de gran parte del franquismo institucional.
Celdrán y Moreno estuvieron desde el primer momento en aquellos primeros actos. El historiador recuerda también el «Homenaje Internacional a los Tres Poetas del Sacrificio», en referencia a Miguel Hernández, Federico García Lorca y Antonio Machado,
que se produjo en 1985, y valora que después de media década se hayan
señalizado hechos trágicos como los desarrollados en el Mercado Central,
en el puerto, en el cementerio o en el Campo de los Almendros.
Primeros pasos
Por su parte, el cantautor, que será homenajeado el jueves 14 de mayo en la Facultad de Educación de la Universidad de Alicante
en el marco de la celebración de la efeméride, recuerda sus primeras
contribuciones a la memoria democrática con la musicación de poemas de
Miguel Hernández, cantados frente a su tumba o incluso ante su viuda, Josefina Manresa. «Formamos un grupo sin denominación que se reunía para organizar actividades relacionadas con la memoria», explica.
Homenaje a las víctimas del bombardeo del Mercado Central en 1938, uno de los actos promovidos por la Comisión Cívica. / Jose Navarro
En aquel grupo estaban las dos personas citadas junto al escultor Arcadio Blasco, el pintor Mario García Vicedo, el escritor y cronista Enrique Cerdán Tato, el fiscal Miguel Gutiérrez Carbonell, el locutor Julián Antonio Ramírez, el dirigente comunista Antonio Martín Lillo o Luis Pesquera, dueño de la antigua librería Compás, ubicada entonces en la calle San Leandro y centro de reuniones de aquel grupo que acogió a otras personas. «De ahí salió la Asociación de Estudios Miguel Hernández», primera denominación de aquel grupo, que «no fue legalizada hasta unos años después», añade.
El grupo de personas que formaron esta entidad y la posterior Comisión Cívica se encargaba, cada año, de depositar flores en la tumba del poeta cada mes de marzo,
coincidiendo con la fecha de su muerte. La reivindicación de los poetas
represaliados sirvió «para rescatar la memoria en aquella época, cuando
aún no se reivindicaba la memoria histórica como tal», recuerda
Pesquera.
Respeto a las víctimas
Más tarde llegaría la lucha por las exhumaciones, que formalmente lidera en la ciudad la Asociación de Familiares de Represaliados por el Franquismo del Cementerio de Alicante pero
que siempre contó con el apoyo de la Comisión Cívica, que se constituyó
formalmente en 2001. Antes, Pesquera rememora «descubrir la fila 2 - 7
de la parcela 12 al preguntar por nombres de represaliados». «Todos
estaban allí, y a partir de ahí empezaron las investigaciones a fondo,
después de los primeros estudios, aunque no había dinero ni apoyo»,
afirma.
En aquellos años se incorporó a la Comisión, estando ya constituida, Miguel Mauri,
que tenía interés en «conocer el pasado y transmitirlo tal y como
ocurrió», ya que «sin conocer la historia no hay base para construir el
futuro». Mauri detalla que las tareas de «divulgación» desarrolladas
desde la entidad contribuyeron a «poner nombre a los 724 fusilados en el Cementerio de Alicante
cuando no había nada, más allá del listado en un libro de texto».
Lograron, celebra, «hacer públicos estos nombres colocando placas y
dando a conocer a los familiares donde se encontraban los restos de sus
seres queridos».
El recuerdo al poeta Miguel Hernández en su tumba, promovido cada año por la misma entidad. / Matías Segarra
El objetivo, afirma, era situar Alicante «en el mapa de la memoria», hecho que se logró en noviembre del año pasado, con la declaración del Gobierno central de «Lugar de Memoria Democrática»,
título que a día de hoy solo ostentan Alicante y Gernika. Todo esto se
consiguió, asegura Mauri, después de «años en los que se dio a conocer
el papel del Stanbrook», el barco que partió con más de 2.000 exiliados a Orán en los últimos días de la Guerra Civil;
«el homenaje a las víctimas del Mercado Central», repetido en cada
aniversario; o «la tragedia del campo de concentración de Los
Almendros».
Preguntado por como percibía la
sociedad todo este trabajo en una época en la que la memoria democrática
aún no se había situado en la agenda política, Mauri apunta que nunca
se sintieron extraños. «No vivíamos en la mentira ni en el odio, sino
que divulgábamos hechos históricos a través de trabajos serios, y los
actos siempre fueron bien recibidos».
A esta tarea de divulgación están llamados a participar los profesores. Isabel Selfa,
que llegó a la Comisión Cívica hace ocho años y es hija de un
represaliado, cree que «es fundamental implicar a los docentes para que
no se olviden determinadas figuras y hechos olvidados y para lograr la
justicia y la reparación que se merecen».
Logros y obstáculos
Algo antes se incorporó Vicente Carrasco,
hace ahora 12 años, y cree que «los partidos involucionistas han
intentado frenar los avances, pero les será muy difícil desmontar una
realidad consolidada». «Ese es, seguramente, el mayor éxito del trabajo
por la memoria democrática: haber puesto en la agenda una serie de
hechos que no se pueden negar», agrega.
En Alicante, estos hechos se concentran en diferentes lugares hoy señalizados. Óscar Llopis,
portavoz de la entidad, destaca que «todo esto se ha logrado contra
viento y marea, y aún hay que luchar por mantenerlo ante gobiernos
hostiles», en referencia los ejecutivos del Ayuntamiento de Alicante y de la Generalitat, que según él «no tienen ninguna voluntad política de colaborar».