Sinopsis:

Página multimedia virtual sobre la vida, obra y acontecimientos del universal poeta Miguel Hernández -que murió por servir una idea- con motivo del I Centenario de su nacimiento (1910-2010). Administrada por Ramón Fernández Palmeral. ALICANTE (España). Esta página no es responsable de los comentarios de sus colaboradores. Contacto: ramon.palmeral@gmail.com

martes, 5 de julio de 2011

Última carta de Josefina a Darío Puccini



Por Ramón Fernández Palmeral

Se acaba de publicar el epistolario inédito entre el hispanista italiano Darío Puccini y Josefina Manresa, en la editorial “Espuela de plata” de Renacimiento de Sevilla, 2011, edición de Gabriele Morelli, catedrático de Lengua y Literatura Española en la Universidad de Bérgamo. Un libro muy recomendable para hernandianos que quieran profundizar en la vida y obra del universal poeta.
ISBN: 978-84-15177-17-3

Me gustaría centrar este comentario en que no sabía Puccini, cuando se entrevistó con Josefina Manresa en Elche en el verano de 1961, con quien se iba se jugar los cuartos.
Josefina era una mujer chapada a la antigua, una persona desconfiada, pues tenía sus razones, celosa de que alguien desconocido metiera manos en al archivo personal de su marido, además era altiva, orgullosa, y tenía miedo al régimen franquista que en cualquier momento podía hacer un registro en su domicilio por se viuda de un "rojo" y privarle de lo que más quería. Aunque parecía una mujer fácil de engañar, no lo era, pues detrás de ella tenía a un abogado que se encargaba de redactar los contratos. Muchos editores quería exclusivas, ella no quiso darle exclusivas para tener más libertad a la hora de publicar.
El carácter de Josefina lo define Gabriele Mirelli como de "carácter reservado y la rígida educación virtuosa y religiosa d este costurera de provincia..." Independiente del carácter huraño de Josefina, lo que sí es cierto que gracias a su celo y al de su nuera Lucía, y alejamiento de predadores, hoy conservamos el legado del poeta en el Centro Hernandiano de Estudios e Investigación en Elche, cedido en 1986, y renovado en 2011. Josefina era una mujer dolida por la vida había perdido al padre, al marido y a su primer hijo.
Por lo que presumo del epistolario al final acabaron enfadados, tras la publicación por Darío de Miguel Hernández. Vita e poesía. Le pidió que quitara 100 páginas, y le escribe "...nunca le di pie para que me ofendiera de esa manera" (pág. 123). En la última carta Josefina le reprocha “Todas la biografía tienen errores y es una pena que vaya guiándose por ellas [las ya escritas antes] sin haberme muerto yo todavía”.
Se escribieron 47 cartas en unos diez años. En ellas se habla de publicaciones, y de advertencias como la que no pusiera en la biografía nada sobre de Maruja Mallo, que Miquel fue comunista o que ayudó a la familia tras el asesinato del padre. También se escriben sobre pagos por publicación de sonetos inéditos y otros asuntos familiares, todas acaban con recuerdos a la esposa de Puccini, llamada Stefanía Piccinado, y a los hijos de ambos: Andrea Puccini y Manuel Miguel Hernández. Darío y Stefania tuvieron otro hijo: Lorenzo.
Es digno de destacar cómo Josefina no quería ni oír hablar de la pintora Maruja Mallo, acusó a Concha Zardoya y a Elvio Romero de haberse inventando episodios en las respectivas “Obras completas”. En la carta número 20, de 27 de enero de 1966, le dice a Darío “De las Obras Completas ha de eliminar M. de Gracia [María de Gracia Ifach, seudónimo de Josefina Escolano] de punta a punta lo de la pintora es una tontería que no existió”.
Josefina aseguró siempre que “El Rayo que no cesa” estaba dedicado a ella. Pues así se lo hace saber en la última carta de Josefina a Puccini de fecha 10 de octubre de 1971. “También le diré que casi todo este libro lo escribió estando disgustado [estuvieron enfadados del finales de julio del 35 a febrero de 1936]…pero que no quiso volver enseguida por temor a que yo no lo quisiera ya, y de ahí vienen sus quejas…” Para mí un beso del novio era perder el honor y en esa actitud siempre fui dura, además que yo lo quería demasiado y procuré tenerlo siempre con la misma ilusión, para nuestra felicidad”.
El asunto del beso tajo mucha cola, pues por un beso delincuente "yo te libé la flor de la mejilla" que le dio Miguel a Josefina, y ésta le respondió esquiva tirándole un limón “Me tiraste un limón, y tan amargo,/ con una mano cálida, y tan pura,/ que no menoscabó su arquitectura/ y probé su amargura sin embargo/… en otro verso le reprocha al novia que su corazón es una naranja helada”. En carta de 27 de julio del 35, le dice “ Tengo muchas ganas de que me digas sencillamente, como la cosa más natural del mundo: Miguel, quiero date un beso. Sin preocuparte de lo que la gente ha de decir si te ver …”
Tampoco quería Josefina que Puccini dijera que Miguel había ayudado a la viuda y 5 huérfanos tras el asesinato de su padre guardia civil Manuel Manresa Pamies el 13 de agosto de 1936, junto a un cabo y tres guardias más en Elda (5 en total). Los nombres de los asesinados son el cabo José Marcos, Manuel Morales León, Miguel Benítez Cuenca, Manuel Moreno Luna y Manuel Manresa Pamies. Fueron asesinados por Jaime Ortín Cerdán, natural de Villena.
Pues Josefina consideraba que si un novio ayudaba a la familia era una deshora, pues se guardaba mucho del decir de la gente. “Quite también -le escribió- que se ocupó Miguel de mi madre y hermanos…”
La verdad es que Miguel sí hizo gestiones, pues el 25 de agosto de 1936, Miguel escribió a José María Cossío. “Quedan seis de familia, cinco hijos y la viuda, y como los cinco son menores de edad y sólo trabaja mi novia con la aguja… Yo quiero hacer cuanto pueda para que le quede a siesta pobre familia mía la paga del padre muerto, y he redactado un pliego que presentaré al ministerio de la Gobernación…”
En 1942 cobraba la familia una pensión de orfandad concedida y, además, tenía a dos hermanas en el Colegio de Huérfanos (Valdemoros, El Juncarejo).
En el epistolario que acaba de publicar leemos el control que Josefina y su hijo tenían sobre los derechos de autor sobre los inéditos de Miguel Hernández. Contratos importantes pero nunca suficientes. Los herederos tenían, como podemos leer, unos ingresos relativamente importantes.
La última carta de Josefina a Darío Puccini fue muy dura, injusta, con todo lo que había hecho Darío por Miguel en Italia, y el dinero que le hizo ganar, se enfadó, y todo por la tontería de un beso de ficción en El pastor de la muerte. Ya no hubo más correspondencia.
Estas y otras cuestiones de interés podrá leer el lector en este epistolario inédito.