Sinopsis:

Página multimedia virtual sobre la vida, obra y acontecimientos del universal poeta Miguel Hernández -que murió por servir una idea- con motivo del I Centenario de su nacimiento (1910-2010). Administrada por Ramón Fernández Palmeral. ALICANTE (España). Esta página no es responsable de los comentarios de sus colaboradores. Contacto: ramon.palmeral@gmail.com

sábado, 31 de diciembre de 2016

Miguel Hernández en el II Congreso Internacional de escritores de Valencia. 1937





La inauguración el 4 de julio de 1937 en la Sala de Sesiones del Ayuntamiento de Valencia de este Segundo Congreso Internacional de Escritores para Defensa de la Cultura por parte del presidente del gobierno republicano, el doctor Juan Negrín, constituyó sin duda el acto de propaganda intelectual más espectacular realizado por el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes durante la guerra civil española. En este Congreso -que celebró también sesiones en Madrid (días 5, 6, 7 y 8), Barcelona (día 11) y que se clausuró en París (días 16 y 17 de julio de 1937)- intervinieron más de un centenar de escritores antifascistas de todo el mundo, entre los cuales, para dar una imagen adecuada de su categoría intelectual y prestigio literario, mencionemos a los franceses Louis Aragon, Claude Aveline, Julien Benda, Jean-Richard Bloch, André Chamson, André Malraux, Léon Moussinac, Tristan Tzara y Paul Vaillant-Couturier; a los soviéticos Ilya Ehrenburg, Fedor Kelyn, Mijail Koltzov, Ivan Mikitenko, Alexis Tolstoi y Vsevolod Vishnievski; a los alemanes Theodor Balk, Bertolt Brecht, Willy Bredel, Egon Erwin Kisch, Heinrich Mann, Maria Osten, Ludwig Renn, Anna Seghers, Kurt Stern y Erich Weinert; a los ingleses W. H. Auden, Ralph Bates, Stephen Spender y Silvia Towsend Warner; a los holandeses J. Brouwer y Jef Last; al belga Denis Marion; a los daneses Karin Michaelis y Martin Andersen Nexö ; al noruego Nordalh Grieg; al suizo Charles F. Vaucher; a los italianos Ambroglio Donini y Nicola Potenza; al portugués Jaime Corteçao; a los búlgaros Kristu Beleff y Ludmil Stoyanoff; al chino Se-U; a los norteamericanos Malcolm Cowley y Langston Hughes; a los mexicanos José Mancisidor, Octavio Paz y Carlos Pellicer; a los cubanos Alejo Carpentier, Nicolás Guillén y Juan Marinello; al peruano César Vallejo; a los argentinos Cayetano Córdova Iturburu y Raúl González Tuñón; a los chilenos Vicente Huidobro, Pablo Neruda y Alberto Romero; al costarricense Vicente Sáenz; a los escritores españoles Rafael Alberti, José Bergamín, Corpus Barga, Rafael Dieste, Gustavo Durán, María Teresa León, Antonio Machado y Ramón J. Sender, así como a los artistas y escritores firmantes de la ponencia colectiva, leída por Arturo Serrano Plaja: Antonio Sánchez Barbudo, Ángel Gaos, Antonio Aparicio, Arturo Souto, Emilio Prados, Eduardo Vicente, Juan Gil-Albert, José Herrera Petere, Lorenzo Varela, Miguel Hernández, Miguel Prieto y Ramón Gaya.

martes, 13 de diciembre de 2016

lunes, 12 de diciembre de 2016

Análisis del poema amoroso nº 15 de "El rayo que no cesa" de Miguel Hernández



                                 15
Me llamo barro aunque Miguel me llame.
Barro es mi profesión y mi destino
que mancha con su lengua cuanto lame.

Soy un triste instrumento del camino.
Soy una lengua dulcemente infame
a los pies que idolatro desplegada.

Como un nocturno buey de agua y barbecho
que quiere ser criatura idolatrada,
embisto a tus zapatos y a sus alrededores,
y hecho de alfombras y de besos hecho
tu talón que me injuria beso y siembro de flores.

Coloco relicarios de mi especie
a tu talón mordiente, a tu pisada,
y siempre a tu pisada me adelanto
para que tu impasible pie desprecie
todo el amor que hacia tu pie levanto.

Más mojado que el rostro de mi llanto,
cuando el vidrio lanar del hielo bala,
cuando el invierno tu ventana cierra
bajo a tus pies un gavilán de ala,
de ala manchada y corazón de tierra
Bajo a tus pies un ramo derretido
de humilde miel pataleada y sola,
un despreciado corazón caído
en forma de alga y en figura de ola.

Barro en vano me invisto de amapola,
barro en vano vertiendo voy mis brazos,
barro en vano te muerdo los talones,
dándole a malheridos aletazos
sapos como convulsos corazones.

Apenas si me pisas, si me pones
la imagen de tu huella sobre encima,
se despedaza y rompe la armadura
de arrope bipartido que me ciñe la boca
en carne viva y pura,
pidiéndote a pedazos que la oprima
siempre tu pie de liebre libre y loca.

Su taciturna nata se arracima,
los sollozos agitan su arboleda
de lana cerebral bajo tu paso.
Y pasas, y se queda
incendiando su cera de invierno ante el ocaso,
mártir, alhaja y pasto de la rueda.

Harto de someterse a los puñales
circulantes del carro y la pezuña,
teme del barro un parto de animales
de corrosiva piel y vengativa uña.

Teme que el barro crezca en un momento,
teme que crezca y suba y cubra tierna,
tierna y celosamente
tu tobillo de junco, mi tormento,
teme que inunde el nardo de tu pierna
y crezca más y ascienda hasta tu frente.

Teme que se levante huracanado
del bando territorio del invierno
y estalle y truene y caiga diluviado
sobre tu sangre duramente tierno.

Teme un asalto de ofendida espuma
y teme un amoroso cataclismo.

Antes que la sequía lo consuma
el barro ha de volverte de lo mismo.

                                         (Miguel Hernández. El rayo que no cesa)







 15.-  Me llamo barro      
                                                          
     Este poema merece un estudio más detenido. Situado en el centro del libro  consta de 62 versos. Este encuadre preferencial le da un valor añadido, y nos preguntamos cuál fue el interés de Miguel para elegir tan privilegiada ubicación. Al hecho de centrar el poema destaca el valor concedido por el poeta a este importante poema ce central, a pesar de todas las especulaciones, creo, que el hecho de centrar el poema en el libro se debe a un equilibrio estético de las formas plásticas del conjunto armónico del libro, tal y como se hace al componer un cuadro en lo que se llama técnicamente en la pintura: «equilibrio proporcional de las masas y los volúmenes».  
      En el barro nos hallamos ante una «forma plástica –dice Juan Cano Ballesta- que embiste a la amada, la asedia, le envía sapos como convulsos corazones o besa su talón y lo siembra de flores». A Miguel le gustaba untarse el cuerpo de barro cuando se bañaba en la balsa de San Antón, antes de que el río Segura fuera una cloaca metafísica, es decir, ilustrarse con barro, oler a recienhecho (Soneto 7.v.5),  desde los materiales más humildes y telúricos como el de conseguir ser cocido en la vasija-vagina de su rayo metafórico sediento de amor.  Busca convertirse en el  gran alfarero de las palabras donde Miguel halla su propio estilo, lo que tanto deseaba para su poesía: mente y barro, complejo de estado psíquico de un yo que como la poesía de Emilio Prados se desdobla hacia el núcleo perceptivo más íntimo o la evolución ontológica y espiritual de un hombre. 
        Para Hernández,  el barro como arcilla o materia primera de la creación, se quiere cocer de una vasija o en un recipiente nuevo  que él quiere fecundar o forjar en un nuevo ser en el crisol (óvulo femenino) por medio del fuego del amor, es decir, en el útero de la mujer. Es además, secreto misterioso de su destino. Este poema podría estar influido por los preceptos plásticos de la madrileña «Escuela de Vallecas», sobre los materiales de la naturaleza.
       Se ha especulado mucho sobre este poema central. Unos autores lo consideran entre los más profundos de su creación,  un poema de humillación telúrica, un poema muy comprometido y que a su vez ha sido interpretado por José María Balcells como  sado-masoquista.  Otros críticos, han tomado, de este poema sólo aquello que les interesa para sus especulaciones seudo-morales. Por ello,  voy a tratar de analizarlo serenamente, sin sensiblerías.
      Creo que, incluso se ha apurado mucho, y se le ha dado un excesivo sentido mórbido y sádico, porque se ha interpretado a la ligera  que  la amada mancilla con sus prácticas lascivas al amante en los versos tu talón que me injuria beso y siembro de/ flores (v.13-14), o en  el  talón mordiente, a tu pisada (V.16), o en barro en vano te muerdo los talones (v. 31).

     Simbología.-  Es muy arriesgado pensar que es un  poema de iniciación sexual, los que piensan así no ves más allá de lo carnal y humano, y marginan el sentido espiritual y simbólico del poema.  Tampoco me quiero arriesgar en la interpretación religiosa del barro o arcilla divina con la alegoría: Gran Alfarero que nos creó. Es conocida la educación religiosa que recibió Miguel de los jesuitas de santo Domingo de Orihuela, o bajo la tutela del seglar Ignacio Gutiérrez, además de tener como mentor al canónigo don Luis Almarcha[[i]] o a Ramón Sijé.    Sin embargo, dando una versión más próxima a una realidad cercana y material de los años (1910-1942), creo que  el poeta se metamorfosea en barro del camino o de las calles, usual en aquellos años para estar próximo y sumiso a la amada. Y creó, que es de esta imagen plástica, de donde ha nacido la idea masoquista de la humillación ante el pie y el talón de la amada. Aunque no es así.
      No hay que interpretarlo como un acto lascivo del amante que besa el talón de la amada, como he oído decir a José Luis Ferris, en una conferencia en el Ateneo de Alicante, quien supone, sin pruebas, que Maruja Mallo fue quien le inició en los juegos amorosos. En la pág. 267 de su libro Miguel Hernández. Pasión, cárcel y muerte de un poeta, nos expone que «cuatro de los sonetos son la pura exaltación del descubrimiento del amor físico» pero no aporta pruebas que es lo que se necesita para afirmar o negar unas investigaciones, son conjeturas tras la lectura precipitada de El rayo...
      Además, el barro o la arcilla moldeada se transforman o metamorfosea en diferentes elementos de uso común o simple. Espero a que caiga en esta arcilla / la lluvia con sus crines y sus colas, (2º cuarteto del soneto 22),   la tierra mojada fecunda la semilla dice el sentido del cuarteto.  Aunque este barro también es, a veces, un terrón para siempre insatisfecho [un terrón de tierra insatisfecho de agua de lluvia] que escribe en el soneto 3 (v.12). Nos lo explica muy acertadamente José María Balcells en el libro ya citado (1998, 21): «la pena dependería no del amor, sino de su no-consumación, al contenerse el deseo erótico por culpa de una moral estrecha». Esta idea de castidad contenida la reflejó Miguel en una carta a Josefina en febrero 1935:   «(...) Josefina mía, por eso me gustaría tenerte aquí en Madrid, porque aquí no se esconde nadie para darte un beso, ni a nadie le escandaliza cuando ve a una pareja tumbada en el campo, uno encima de otro...»
     Miguel es barro, arcilla, terrón, está reseco, insatisfecho de amor, necesitado de calor carnal, desahogar sus necesidades fisiológicas, reprimidas por moral cristiana y provinciana muy extendida en su tiempo,  o de los votos de castidad durante el celibato hasta el matrimonio a lo que Miguel estaba en contra.  Quizá por ello Miguel rompe con Josefina a mediados de 1935, y se aproxima a María Cegarra, de la que se conocen  tres cartas de María [[ii]].
      Fue  una relación más epistolar que amorosa.
     A finales del 34 Miguel había conocido a Maruja Mallo, con la que mantiene esa relación hasta la primavera del 36, la ruptura no sabemos por qué causas, y  es cuando Miguel formaliza su relación con Josefina. 

     Análisis del poema.- El primer verso del poema tiene dos hemistiquios. Y nos dice clara y taxativamente: Soy barro...Aquí debemos de hacer algunas precisas reflexiones. El poeta no es ya un terrón seco-estéril e insatisfecho sino barro, barro como origen telúrico, terrón sediento, arcilla divina de la que ya he comentado antes.
     Barro es mi profesión y mi destino, la materia con la que está hecho se extiende a su profesión y destino, ¿qué nos quiere decir?, interpreto que su profesión, por aquél entonces, era la de intentar ser dramaturgo como Lorca o Alberti, por eso dice en el  verso 8 que quiere ser criatura idolatrada. Quiere ser famoso y reconocido como sus amigos. Porque nada tiene que ofrecer a la amada. Su destino es barro, porque la arcilla está sometida a los cambios de la climatología de las estaciones del año y nos lo dicen en el verso 54: Teme que se levante huracanado / del blando territorio del invierno / y estalle y truene y caiga diluviado... ¿Quién teme al diluvio, sino el barro?  Que desaparecerá  con la lluvia del invierno o cuando truena. Desde el principio ya nos lo dice claramente: soy un triste instrumento del camino, está solo. En el camino hay barro. Y lo reafirma con soy una lengua dulcemente infame a los pies que idolatro...  El barro se pega a los pies y a los zapatos pero el poeta lo dice con metafórica bravura: embisto a tus zapatos y a sus alrededores, / (...) y de besos hecho tu talón que me injuria... Es evidente que el barro se pega como un beso a los tacones  y a los talones de tela de las alpargatas.
        El poema sigue con mancha con su lengua cuanto lame (v. 3), esto es una metáfora de semejanza con las cualidades del barro. El barro tiene cuerpo y es húmedo como una lengua, se pega como un beso cuando lame los objetos que toca, se pega como un beso y además mancha. Pero también puede lamer como un perro sumiso y manchar con su baba. Dos veces nombra a perro en El rayo, como símbolo de sumisión.   La segunda vez lengua dulcemente infame, no ha de ser, necesariamente, la lengua malvada, privada de honra o vergonzosa y deshonrada en ciertas prácticas sexuales, como algunas mentes calenturientas han interpretado, sino que también puede ser la lengua que habla y critica a las espaldas de otro o, simplemente siniestra.
       Lo que sucede es que  infame rima con lame, y con llame del primer verso, porque  el metro es la silva, cuya característica son las rimas libres y los versos sueltos o sin rima. Y no hay que ser, ni tan rebuscadas ni tan perversas, ni tendencias homosexuales, porque también puedo pensar que la Real Academia de la Lengua se refiere a unos pervertidos que tienen una Academia para enseñar a lamer con las lenguas doctas.


         El famoso talón.- El Diccionario de la RAE  recoge varias acepciones de talón.  La primera como parte posterior del pie, y  tiene otras, como parte saliente y añadidas de este lugar a la suela de un zapato, porque es de antiguo que al tacón del zapato también se le llamaba talón del zapato. Sin embargo, Miguel usaba cotidianamente alpargatas blancas o la esparteña valenciana, las cuales no tienen tacones sino talones de tela.    Tres veces aparece talón y cada uno de ellos, si pensamos en tacón de los zapatos, lo descubrimos enseguida: El [tacón de tus zapatos] que injuria beso y siembro de / flores (v.13-14). Si hubiera una coma entre injuria y beso, quedaría más comprensible [injuria, beso y siembro de flores], sin embargo, hemos de respetar la decisión del poeta. Estos dos versos tienen un hipérbaton, en la prosificación, vemos: tu talón que me injuria, y que está hecho de alfombras y de besos hecho, pero no me importa yo beso y siembro de flores. Es evidente, porque el poeta es alfombra de barro y cuando pisas dejas encima la imagen de tu huella...
    Los tacones de los zapatos son sembradores de las semillas que han pisado, el barro se transporta en el ángulo oscuro, el formado entre la suela y el propio tacón, de hecho, antiguamente, en los umbrales de algunos edificios había una especie de chapas en el suelo para quitarse el barro de los zapatos. La segunda proposición sería: un [tacón] mordiente, a tu pisada.  El tacón muerde el suelo cuando se camina, ese taconeo equivale al masticar de los dientes. Con la tercera proposición: barro en vano te muerdo los [tacones] (v. 29).   

 
       Las metamorfosis.- De igual modo que el barro cambia sus cualidades y sus formas durante la cocción, también cambia en el avanzar estrófico del poema. Empieza diciendo por dos veces que es una lengua que mancha con su lengua cuanto lame (v.3), o lengua dulcemente infame (V.5) de cierto erotismo; luego dice que es un nocturno buey de agua y barbecho (García Lorca había expuesto su tesis sobre el lenguaje -Obras completas, Madrid, 1967-  en el que añadió que buey de agua se asignaba a un cauce profundo, por su acometividad y fuerza).  Barbecho es tierra sin labrar, nocturno como peligroso, es decir, podríamos entenderlo (como cauce lleno de barro peligroso). Bajo a tus pies un gavilán de ala, / de ala manchada  y corazón de tierra (manchada sugiere la sangre a causa de  las heridas y corazón de tierra o humano); un ramo derretido / de humilde miel pataleada y sola,/ un despreciado corazón caído / en forma de alga y figura de ola.
      Este barro en vano se disfraza unas veces de amapola, o de abrazos, en vano te muerdo los talones, como señales de llamar la atención de la amada, y lo que recibe son aletazo / sapos como convulsos corazones (versos 26 al 30).
    Otras veces, se convierte en una vela encendida que se apaga como el invierno en el ocaso, mártir o herido mortal o alhaja y pasto de la rueda (v.43), la rueda firmamento que gira, pastoreando lunas y estrellas. Porque la rueda según el Diccionario de Símbolos, es un símbolo cósmico, siempre en movimiento, es alegoría del ciclo de los astros como incendiando en cera de invierno ante el ocaso  (v. 43).
      Al final, el barro del camino, harto de someterse a los puñales / circulantes carro y la pezuña (v.46) de los bueyes o semovientes, o que teme que un animal pueda parir sobre él (barro), y mancharlo con los líquidos de la placenta animal, que así es como paren las cabras, de pie.  De corrosiva piel y vengativa uña, se refiere que la cabra cuando ha parido que lame al cabrito y le da con la pezuña para limpiarlos de los restos de la placenta.
      El barro, solitario y sin cariño de la amada, solo está, teme a los cambios climáticos, al huracán con su lluviosa torrencial porque lo desplaza del camino, donde no estará la próxima vez para ser alfombra de besos para los zapatos de la amada y elevarse cuando pueda por el tobillo de junco (v.52). Que esto es el significado del poema. El barro es el amado que cuando le dejan asciende por la pierna de la amada. La tierra madre, el terrón insatisfecho que puede germinar, gracias a las gotitas de agua en similitud con las gotitas de semen.
      Es tan evidente la metamorfosis que incluso, como muy bien observa Francisco Esteve (2002,367): «el “yo” inicial que preside toda la primera parte del poema se convierte a partir de este verso [Su taciturna nata se arracima] [v.39] en una tercera persona anónima e indefinida».
     Al final, el  poema queda perfectamente cerrado y es evidente el proceso cíclico de las ideas poéticas: antes de que la sequía lo consuma, es decir, que antes que la sequía del amor lo deje estéril, el barro ha del volverte de lo mismo (v.62 último), es decir, se ha de volver hacia la amada, y empezar con el mismo ciclo anterior, el de ser barro fresco y húmedo, barro germinador...
      En el soneto 22, segundo cuarteto de El Rayo..., el poeta vuelve a retomar el tema del barro, esta vez como arcillas reseca:
           Espero a que caiga en esta arcilla/la lluvia con sus crines y sus colas,/ relámpagos sujetos a las olas/ desesperando espero en esta orilla. 

        Concordancias.- Luis de Góngora, escribe en Soledades (1613-1614),  y en  Soledad Primera, versos 38 y 39, leemos:
                          (...) lamiéndole apenas
                          su dulce lengua de templado fuego...
     Y Miguel dice en el v. 3 y 5. Con evidentes semejanzas:
                    v. 3   que mancha con su lengua cuanto lame...
                    v .5    soy una lengua dulcemente infame...


[i]] Luis Almarcha Hernández, nació en la Murada (Orihuela) 14-10-1887, chantre de la catedral de Orihuela en 1923. Obispo de León en 1944, falleció el 17-12-1977.
[ii]] Artículo de José Mª Rubio Paredes, Revista Murgetana N 97, Murcia 1998. “La correspondencia epistolar entre Miguel Hernández y María Cegarra”.  Nota tomada de la pag. 47, Colección Austral nº 487.







Analisis de Ramón Fernández Palmeral, en la reedición de su libro "Simbología secreta de El Rayo que no cesa", con prñolgo de Francisco Esteve Ramírez en la editorial LULU /Francia. Comprar


martes, 6 de diciembre de 2016

Ilustraciones inéditas de Ramón Palmeral, que no se incluyeron en "Simbología secreta de El rayo que no cesa"





Ilustraciones inéditas de Ramón Palmeral que no se incluyeron en la primera edición del libro de 2004: "Simbología secreta de El rayo que no cesa de Miguel Hernández.

lunes, 5 de diciembre de 2016

El legado de Miguel hoy digitalizado por la Diputación de Jaén.

 En 2011 ya dijo el ex-alcalde socialista Alejando Soler, que fue un error dejar que el legado de Miguel Hernández marchara a Jaén, por el legítimo deseo de los herederos.

La culpa fue de la alcaldesa de Elche y de la Generalitat Valenciana.

Abogado de la familia Carlos Candela. Director del legado Fernando Escudero. 

Legado digitalizado (pinchar para ver)

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La familia de Miguel Hernández se lleva el legado del escritor a un banco

El PP revocó por la crisis el acuerdo económico del anterior gobierno local de Elche para mantener los documentos en la ciudad









El legado de Miguel Hernández quedará oculto en una caja fuerte. Al menos de momento. La familia del escritor ha acudido esta mañana al Archivo Municipal de Elche para revisar los más de 5.000 documentos, manuscritos y objetos del poeta que, horas después, ha comenzado a trasladar a la caja fuerte de un banco. Es la respuesta de la familia a la decisión del gobierno local (PP) de revocar el convenio firmado por el anterior alcalde (PSPV-PSOE) para que siguieran en la ciudad durante 20 años.
La nuera del poeta, Lucía Izquierdo, una de las nietas, María José Hernández, y su abogado se han presentado a las 9.00 en el archivo para comprobar el estado de los fondos, ya embalados en 250 cajas, antes de su traslado.


El Ayuntamiento de Elche ha tenido en depósito durante los últimos 27 años el legado del poeta de Orihuela y en 2010 el anterior equipo de gobierno, del PSPV-PSOE, acordó renovar el convenio para que los fondos siguieran durante 20 años a cambio de tres millones de euros, 1,6 para la familia y el resto para el desarrollo de una fundación cultural para promover y difundir la obra. Sin embargo, las nuevas autoridades ilicitanas, del PP, han esgrimido las actuales dificultades económicas para revocar el acuerdo.
Izquierdo ha criticado que la actual alcaldesa, la popular Mercedes Alonso, no haya querido "respetar lo que se firmó" de forma "totalmente legal", y que haya querido trasladar a la población que la familia del poeta quiere "vivir de los impuestos del pueblo". Además de su propósito de acudir a los tribunales para defender sus derechos, la nuera del poeta ha asegurado que el PP ha conseguido "enlatar" a Miguel Hernández, y ha lamentado que los investigadores y estudiosos que tenían previsto analizar el legado en los próximos tiempos vean dificultado su propósito. Izquierdo también ha señalado que mantener el legado del poeta en Elche cuesta anualmente 84.000 euros, lo mismo que cobra un asesor de alcaldía.
Según el abogado de la familia, Carlos Candela, se presentará una demanda por incumplimiento de contrato y también por daños morales. Mientras se diriman estos procesos, el legado del escritor seguirá en el banco.
Estudiosos de Miguel Hernandez han calificado de "deleznable infamia" la decisión del Ayuntamiento de Elche, del PP, de poner "de patitas en la calle" el legado del poeta tras 27 años de custodia y achacan a cuestiones políticas la actitud de la alcaldesa.
"Error histórico"
El portavoz del grupo socialista en la Diputación de Alicante, Alejandro Soler, que firmó como alcalde el acuerdo anulado ahora por el PP, ha considerado "un error histórico" la decisión de rescindir el convenio suscrito con los herederos de Miguel Hernández. Soler, que ha asistido a la retirada de los documentos del archivo municipal, ha opinado que la "pérdida" del legado es "consecuencia de un gobierno de bajo perfil intelectual, cultural y moral".

E:book, gratis en Calameo, de Simbología secreta de Perito en lunas de Miguel Hernández






 Versión aquí e:book, gratis de Calameo, por lo 75 años de la muerte de Miguel Hernández

Edición de Ramón Fernández Palmeral
https://es.calameo.com/read/0049883289cdd29f79b94

sábado, 3 de diciembre de 2016

La Diputación de Jaén presentará en Madrid el legado digitalizado de Miguel Hernández





 Pinchar para entrar:
https://www.dipujaen.es/miguelhernandez

Miguel Hernández a golpe de clic
La Diputación de Jaén presenta en Madrid la digitalización del legado del poeta oriolano, que será de acceso público en internet
concha barrigós efe/madrid 03.12.2016 | 09:40
Miguel Hernández a golpe de clic
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La máquina de escribir que utilizó cuando era corresponsal, la lechera en la que sacaba los poemas de la cárcel, las cartas a su esposa... Esos son algunos de los casi 6.000 documentos y 26.684 imágenes del legado del poeta oriolano Miguel Hernández que desde ayer son de acceso público a través de Internet (www.dipujaen.es/miguelhernandez).
Han sido dos años de trabajo para registrar cada uno de los 5.819 manuscritos, folletos, partituras, prensa histórica y grabaciones sonoras, más las imágenes, que componen el archivo de Miguel Hernández adquirido por la Diputación de Jaén a la familia del poeta en 2012, explica su presidente, Francisco Reyes. De ellos, cerca de un millar son manuscritos literarios y unos 1.700, cartas y correspondencia del poeta con artistas, además de libros, cuadros y obra gráfica.
Reyes presentó a noche en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, junto a la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, y el presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, la conclusión del proyecto de digitalización, un compromiso que adquirieron con la familia cuando compraron por tres millones de euros el legado. El Instituto de Estudios Giennenses (IEG) custodia desde agosto de 2012 el conjunto del legado, fruto del acuerdo firmado entre la Diputación de Jaén y los herederos propietarios del mismo, que lo sacaron del Archivo Municipal de Elche. Parte del legado del poeta se encuentra en el museo Miguel Hernández/Josefina Manresa, inaugurado en marzo de 2015 en Quesada (Jaén), en la localidad natal de la mujer de Miguel Hernández, Josefina Manresa (1916-1987).
Manresa era hija de un guardia civil que fue trasladado a Orihuela siendo ella muy pequeña, y fue allí donde, con 17 años, conoció a Hernández. El 9 de marzo de 1937, en plena Guerra Civil, se casaron. En ese tiempo, Hernández (1910-1942), alistado en el ejército de la República, fue nombrado responsable de información del Gobierno y destinado al frente de Jaén como comisario de cultura para dirigir el periódico Altavoz del Frente Sur.
El interés de la familia era que el legado quedara asegurado en su unidad e integridad y de ahí surgió una primera propuesta de cesión de uso a la Diputación; la creación en Quesada de un museo que vinculara a Hernández y Manresa a la localidad; y la custodia del conjunto del legado por 20 años.
«El legado estaba entonces desprotegido y se llegó a un acuerdo con la familia para que se depositara en el IEG con el objetivo de custodiarlo e inventariarlo. El propósito no era guardarlo en cajas sino hacer posible que llegara a cualquier sitio en el que haya interés por su obra, lo que es posible gracias a internet», detalla Reyes. La idea ha sido siempre, subraya, «hacerlo más universal y acercarlo no solo a los estudiosos sino todos los hernandianos del mundo».
Esta iniciativa marca el comienzo de la conmemoración conjunta que llevarán a cabo la Comunitat Valenciana y Andalucía del 75 aniversario de la muerte de Miguel Hernández, efeméride que se cumple en 2017. Ximo Puig dijo anoche que Orihuela y Jaén constituyen «los territorios que fueron su cuna y en los que desarrolló sus sentimientos». Hernández constituye «el reflejo del poeta comprometido con su tiempo, con sus conciudadanos, con la libertad y con la democracia», así como un «símbolo de la represión franquista», recalcó Puig.
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