Sinopsis:

Página multimedia virtual sobre la vida, obra y acontecimientos del universal poeta Miguel Hernández -que murió por servir una idea- con motivo del I Centenario de su nacimiento (1910-2010). Administrada por Ramón Fernández Palmeral. ALICANTE (España). Esta página no es responsable de los comentarios de sus colaboradores. Contacto: ramon.palmeral@gmail.com

miércoles, 24 de diciembre de 2014

79 años del fallecimiento de Ramón Sijé

Un día como hoy el 24 de diciembre de 1935 fallecía en su casa de Orihuela de filósofo y pensador Ramón Sijé seudónimo de José Ramón Marín Gutierrez. Hoy nuesto recuerdo. Ir al libro Ramón Sijé, el Estigmatizado



viernes, 19 de diciembre de 2014

Transcripción del acta de matrimonio canónico de Miguel Hernández y Josefina Manresa




Copia literal del acta de matrimonio canónico de Miguel Hernández y Josefina Manresa. Expedido por el Juez Municipal nº 1 de Alicante en agosto de 1942, seguramente a petición de Josefina Manresa.

                 
                                                       TEXTO
Miguel Hernández Gilabert con Josefa Manresa Marhuenda.- En Alicante a quince de Agosto de mil novecientos cuarenta y dos ante D. Anselmo Cutayar y Mauricio, Juez municipal de ejercicios anteriores en funciones, y D. Rafael Martínez Bernabeu, Secretario, se procede a transcribir  el acta de matrimonio canónico: In articulo mortis que copiado literalmente dice así: Reformatorio de Adultos de Alicante: Capellán Don Salvador Pérez Lledó: Capellán del Reformatorio de Adultos de Alicante, del que es director Don Manuel Guerrero Blanco.- Certifico: Que el día cuatro de marzo de mil novecientos cuarenta y dos se celebró en a Capilla de esta prisión: In arto-mortis el matrimonio canónico del recluso Miguel Hernández Gilabert de treinta y un años de edad, natural de Orihuela hijo de Miguel y de Concepción con doña Josefa Manresa Marhuenda de veintiséis años de edad, natural de Quesada (Jaén), hija de a Manuel y de Josefa: fueron testigos presenciales Faustino Tornero Castillo y Teodomiro López Mena.- Y para que conste y surta sus efectos en donde estimen oportunos, expido el presente con el Vº Bª del Sr. director en Alicante a seis de abril de mil novecientos cuarenta y dos. Vº Bº el director M. Guerrero.- Salvador Pérez: Rubricado.- Hay un sello que dice Reformatorio de Adultos: dirección. Alicante. El acta transcrita queda archivada en el registro Civil en el legajo correspondiente de la sección de matrimonios y firma la presente el señor Juez que certifica. [Hay dos firmas que corresponden al Juez municipal y al Secretario].

 

   
   NOTA
 La fotocopia que muestro me ha sido facilitado por D. Julio Calvet Botella, Magistrado-Juez Encargado del Registro Civil nº Uno de Alicante. La copia por dos caras ha sido tomada de la Sección 2º del libro 19-1 página 233 de este registro Civil. Ha sido expedido según lo dispuesto al artículo 26 del reglamento del registro Civil de fecha 12-12-2014.- Al pie rubrica del Magistrado y sello en color violeta.

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Anselmo Cutayar Mauricio, nació en Alicante el 15 de noviembre de 1887. En 1935 era Juez Municipal.

jueves, 18 de diciembre de 2014

FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO AÑO 2015

Con todo mi corazón abierto en canal por donde entran las corrientes y estos fríosssssssssssss de diciembre, os deseo al calor de esta acuarela, a todos mis amigos físicos y virtuales de esta vida en libertad que es Facebook: PAZ Y FELICIDAD EN NAVIDAD y por supuesto un PRÓXIMO 2015, lleno de fortuna y suerte para todos.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

La huida fallida de Miguel Hernández en Portugal



  • SERPA (Ciudad Portiguesa)


      En abril de 1939, acabada la Guerra Civil, el poeta Miguel Hernández...,  intenta escapar de la represión del régimen de Franco. Pretende refugiarse en la Embajada de Chile, pero fracasa en su intento de que el diplomático Carlos Morla, contertulio de los poetas del 27, le facilite asilo y debe escapar de Madrid.
     Miguel Hernández viaja hasta la Raya. Unos kilómetros al sur de Extremadura, intenta cruzar desde el pueblo onubense de Rosal de la Frontera hasta la villa alentejana de Serpa. Pero no lo consigue. La policía del régimen de Oliveira Salazar en Serpa entrega al poeta al Cuerpo de Investigación de Vigilancia de Fronteras de Rosal de la Frontera [Que hizo el atestado].
     Si Miguel Hernández hubiera conocido mejor la idiosincrasia de la Raya, hubiera cruzado a Portugal un poco más al norte, de Valencia del Mombuey a Barrancos, hospitalario pueblo alentejano donde incluso la casa del médico, el doctor Fernandes, cercana a la iglesia, era lugar de refugio de huidos republicanos y donde el cura párroco, el padre Antonio Almeida, dejaba abierto el postigo de su puerta para que se escondieran en su casa los «rojos» que necesitaran auxilio y protección.
     Pero el poeta escogió mal, cruzó la frontera más al sur y comenzó así un calvario por varias cárceles españolas que acabó con su salud y con su vida el 28 de marzo de 1942. Es cierto que en 1939 fue liberado, pero volvió a equivocarse: en lugar de escapar, regresó con su familia y llegó la detención definitiva.

      Rosal de la Frontera es un pueblo blanco y grande de la Raya Seca. Hace ya muchos kilómetros, en concreto desde Cheles, que el Guadiana ha dejado de ser frontera para adentrarse en Portugal. Rosal es un pueblo relativamente moderno. Se creó hacia 1860 y mantiene la tónica demográfica rayana: 3.500 habitantes en 1950-60 y la mitad hoy.
   Rosal tiene una plaza bonita, un dolmen monumental y una casa de cultura que honra la figura del poeta cautivo: está instalada en la cárcel donde pasó sus primeros días preso Miguel Hernández, se reproduce la celda donde estuvo encerrado y se pueden conocer diversas facetas de su vida y de su obra.
Más interesante resulta, al otro lado de la frontera, la villa de Serpa, uno de los pueblos sorpresa de la Raya. Serpa llegó a ser un emporio artesanal y mercantil. Pero eso fue en el siglo XVI, cuando en el Alentejo se concentraba el mayor número de centros urbanos de Portugal y la región contribuía con el 27% de los impuestos a la monarquía portuguesa. En ese tiempo, Serpa destacaba por su agricultura, su ganadería, su artesanía y su comercio.
     Como en el resto del Alentejo, las guerras de Restauración de la independencia portuguesa, de Sucesión de España y napoleónica, acabaron, entre 1640 y 1814, con el desarrollo de la región. Los terratenientes se trasladaron a la Corte, se implantó el monocultivo del trigo y se acabó el equilibrio económico. Serpa llegó a tener 32.000 habitantes en 1960. Hoy, para no ser menos que Rosal y los pueblos vecinos, tiene exactamente la mitad: 16.000 en el municipio y 6.000 en la villa.
Serpa no goza de la misma fama que Monsanto, Monsaraz o Marvao, pero gracias a ello casi no hay contaminación turística y su visita es una admiración continua: no te esperas nada de lo que ves y la sorpresa gratifica mucho más que tantas postales repetidas.
    En Serpa, se conservan tres monumentos nacionales portugueses: el palacio de Ficalho, las murallas y la iglesia de San Francisco. Se puede pasear por la Rua da Figueira, declarada la calle más blanca de Portugal en 1987. Y, en fin, su casco viejo es un laberinto encalado de callejas preciosas donde salen al paso una plaza magnífica con su típico Café Alentejano y un hogar de la tercera edad donde «é estritamente proibido a permanéncia de pessoas alcoolizadas». Merece la pena ir a Rosal y a Serpa y rememorar la huida fallida de Miguel Hernández.

Carlos Loreiro gana el Premio Nacional de Poesía Joven 'Miguel Hernández' 2014

  • El premio se acoge a la modalidad de Poesía Joven Miguel Hernández 
  • Concedido a un autor español menor de 31 años, está dotado con 20.000 euros
  • Carlos Loreiro (Castellón, 1987) es licenciado en Filología Hispánica


   El autor Carlos Loreiro ha sido galardonado este martes con el Premio Nacional de Literatura en la modalidad de Poesía Joven Miguel Hernández correspondiente a 2014 por la obra Los poemas de Marcelo Aguafuerte: crónicas para El buey Apis, publicada por la editorial Leteo. El premio distingue una obra de poesía publicada en 2013 por un autor español menor de 31 años y está dotado con 20.000 euros.
    El jurado ha concedido el premio a esta obra por ser "un poemario crítico con lo postmoderno y su trivialidad, un viaje a través del cual se insertan autores de diversas tradiciones, una poesía culturalista pero encarnada en las vivencias del autor, con un lenguaje personal y novedoso", segín informa la agencia Europa Press.
    Carlos Loreiro (Castellón, 1987) es licenciado en Filología Hispánica y ha realizado estudios de doctorado en la Universidad de Valencia. Algunos de su poemas y otros textos han sido publicados en los volúmenes colectivos La Pasión según San Ateo (Acotaciones en la caja negra, 2012), Inflexiones (Publicacions de la Universitat de València, 2012), Chénere (Premio Félix Francisco Casanova del Servicio de Publicaciones del Cabildo Insular de La Palma, 2013), y Calle de las Impertinencias (Germania, 2013).
     El Jurado, presidido por Teresa Lizaranzu, directora general de Políticas e Industrias Culturales y del Libro, ha estado compuesto por Mónica Fernández, subdirectora general de Promoción del Libro, la Lectura y las Letras Españolas; Martha Asunción Alonso, autora galardonada en 2012; Unai Velasco, autor galardonado en 2013; y Inés Fernández-Ordóñez, designada por la Real Academia Española.
Asimismo, también han formado parte del jurado Gonzalo Navaza, por la Real Academia Gallega; Sebastián García, por la Real Academia de la Lengua Vasca; Vicenç Llorca, por el Instituto de Estudios Catalanes; Angel Luis Luján, por la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE); Xelo Candel, por la Asociación Española de Críticos Literarios; José Manuel González, por la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE); Helena Guzmán, por el Centro de Estudios de Género de la UNED; y Javier Lostalé, por el ministro de Educación, Cultura y Deporte.

Exposición 50 X 50 en recuerdo a Miguel Hernández en san Vicente del Raspeig


23.11.2014 | 10:07
Exposición en recuerdo a Miguel Hernández
Exposición en recuerdo a Miguel Hernández
San Vicente acoge la obra de 50 pintores y escultores en homenaje a Miguel Hernández hasta el próximo 28 de diciembre en la Sala de Proyectos y Exposiciones del Ayuntamiento. Organizada por el Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert, la exposición incluye obras de pintura, escultura y cerámica de Arcadio Blasco, Miquel Navarro, Antoni Miró, Carmen Calvo, Adriano Carrillo, Sixto Marco, Joan Castejón, Dionisio Gázquez o Eduardo Lastres, entre otros. Se trata de una muestra  colectiva de cincuenta artistas que en el año 1992 unieron su arte en memoria del poeta oriolano para conmemorar el 50 aniversario de su muerte, y que ahora ha vuelto a sacarse a la luz. M. J. S. V.

martes, 18 de noviembre de 2014

"Ramón Sijé en su centenario". Edición de Aitor L. Larrabide. Fundación Miguel Hernández de Orihuela. Libro

ISBN.-978-84-942823-0-0.
Fundación Cultural Miguel Hernández
C/. Miguel Hernández, 75
03300 ORIHUELA (Alicante)
96 530 02 45
administracion@miguelhernandezvirtual.com
2014


.......................


                                                  ÍNDICE


Crónica del Centenario,
por Aitor L. Larrabide.................................................................. 7

Hernández, Sijé y la gestación de "Perito en lunas",


 La edición sobre el ensayo del Romanticismo sobre Sijé,
por Gaspar Peral Baeza................................................................... 107

 El pensamiento de Ramón Sijé en "La decadencia de la flauta",
por Ramón Fernández Palmeral...................................................... 119

Sobre Sijé: "La decadencia de la flauta y el reinado de los fantasmas",
por Vicente Hernández Fabregat.................................................... 129

Ramón Sijé. Una aproximación al pensamiento de José Marín
Gutiérrez en el centenario de su nacimiento,
por Julio Calvet Botella....................................................................... 135

"He resucitado" (Vigencia de Ramón Sijé),
por Antonio Luis Galiano Pérez............................................................ 153
Ramón Sijé: activista cultural, alma atormentada,
por José Luis Ferris............................................................................. 181

Anexo..................................................................................................199

martes, 11 de noviembre de 2014

Regreso al nicho 1009. Anónimo

REGRESO AL NICHO 1009

   La niebla corta la oscuridad como un cuchillo y oculta a la luna que supongo y, deseo llena; la noche se puebla de bruma y en ella tiemblan voces; imagino espectros, siento presencia y… me nace el miedo.
Adoleceré de falta de originalidad y diré que lo intuía, estas sensaciones confirman mis temores, fundamentan mis sospechas, esta noche es especial en este lugar y, para mí, será tétrica y larga.


            El valor no es una de mis virtudes, no obstante acepté este puesto de trabajo, en el cementerio, por pura necesidad de supervivencia. Había agotado la prestación por desempleo, mis ahorros se habían esfumado, no me podía permitir decir que no a una oferta laboral sea cual fuere y, por lo tanto dije sí. Y no todos los días me arrepiento, pero algunas noches sí.
            Y esta noche de luna llena tamizada de niebla, va a ser una de esas ocasiones en las cuales maldiga mi decisión, lo sé. Hace lustros que sucede y este año no va a ser una excepción, al contrario, precisamente este año, sucederá con más razón.
            En otras ocasiones he oído susurros, rumores; he sentido presencias, he presenciado presentimientos; he visto sombras deslizarse evanescentes, misteriosas; y, por si todos esos sobresaltos no fueran suficientes, cada treinta de octubre, sucede esto. Pura magia incomprensible o inexplicable que empieza con una mirada, unos ojos oscuros y muy abiertos que, ávidos de luz, me miran por un instante.
            Pero vayamos despacio y en orden cronológico, contaré primero lo acontecido ayer y luego, si hay ocasión, lo que suceda hoy según vaya ocurriendo.
            Ayer el día comenzó lloviendo. Una tormenta gris e infernal, con viento de ráfagas fuertes y gélidas. Septiembre había sido soleado y cálido, en cambio en octubre todo cambió; todo, no solamente el tiempo, y yo sabía que aquellos cambios eran un mal presagio, un funesto augurio…
            Aquel nuevo día no me gustaba y menos aun me atraía su noche. Los truenos no cesaban, parecían enfadados y no permitían la aparición del habitual y necesario silencio nocturno. Y eran truenos de esos desgarradores que interrumpen el descanso si has tenido la fortuna de haber conciliado el sueño, truenos hórridos de los que arrastran miedos consigo y ya no te permiten dormir si te sorprenden despierto.
            Las gotas de lluvia castigaban el mármol de las tumbas sin descanso. No sé cómo alguna vez llegué a pensar que era grato y relajante ese ruido estridente. De repente cesó el temporal, como si una parte de mis oraciones hubieran sido escuchadas y las peticiones formuladas en ellas, concedidas. Sin embargo, una tiniebla amenazadora y tan silenciosa que se podía escuchar su sonido, resultando este tan horrísono y estrepitoso como el de la furia de la tormenta, sucedió al chaparrón.
            El frío de la noche y la humedad persistente golpeaban en mi rostro manteniéndome despejado, el miedo me mantenía alerta, atento a cualquier sonido, a cualquier… mirada. En el cementerio apenas se vislumbraban sombras y de vez en cuando, con ayuda de los rayos, la intermitente blancura violenta de las lápidas impactando contra el fondo negro se las tinieblas.
            Y entonces lo vi.
            No era un fantasma esa figura oscura que ayer surgió entre las tinieblas dándome un buen susto, era mi predecesor en el puesto, un vigilante ya jubilado, aquél que había resistido tanto tiempo de misterios e incertidumbres en el cementerio de Orihuela [Alicante], que ahora, ya apartado del servicio, apenas podía dejar de visitarlo a diario. Tal era la atracción que ejercía el camposanto.
            No me produjo demasiado pavor su presencia, lo había visto en otras ocasiones y supe enseguida que era él, que esta vez no era un espectro ni un engendro, que se trataba, al menos por el momento, de alguien humano y vivo.
            En cuanto puso el pie dentro del cementerio fui tras él, lo seguí, aunque bien sabía yo el lugar al que se dirigía. Al nicho 1009. Se detuvo en una zona casi en penumbra, allí donde la luz de las farolas del paseo nunca se atreven a entrar, frente a un nicho sin flores que ya nadie visita porque está vacío. El famélico esqueleto que sucedió al famélico cuerpo que lo habitaba, fue trasladado hace tiempo, en 1987 si no recuerdo mal, a otro panteón donde reposa en la actualidad junto a su esposa y su hijo.
            _ Miguel ya no está ahí y tú lo sabes mejor que nadie- dije sin saludo previo.
            _ Sí lo sé, pero aquí estuvo mucho tiempo, casi tanto como yo he estado cuidando de este recinto sagrado.
            _ Y ¿qué te trae hoy por aquí y a estas horas intempestivas?
            _ Mañana es su cumpleaños, ¿lo sabes, verdad? Su centenario para más detalle.
            _ Sí lo sé, es una fecha marcada en rojo en mi calendario.
            _ No temas, lleva años sucediendo, son sus amigos, vienen a saludarle, pasan un rato con él, lo felicitan según su propia ambigua tradición y, tal como parecen, se vuelven a marchar. No te pasará nada malo.
            _ Quizá, pero sigue sin gustarme, no consigo acostumbrarme.
            _ Este año será especial.
            _ Lo dices por que se trata del centenario de su nacimiento.
            _ Sí, pero hay algo más- me dijo tendiéndome un recorte de un periódico y poniéndolo al alcance de mi mirada. Solo leí el titular, no había luz suficiente para desenmarañar las pequeñas letras negras del resto del artículo que se apelotonaban confusas en la oscuridad, no obstante, con lo que vi fue suficiente para comprender de qué se trataba.
            “En breve aparecerán dos poesías inéditas de Miguel Hernández”.
            _ A estas alturas nuevos poemas, ¿crees que es cierto o es un titular más de la prensa sensacionalista con motivo del centenario?- no respondió pero por la forma en que me miró supe que sí. Creía que era cierto. Lo sabía.
            Estuvo mucho tiempo en silencio, mirando fijamente al nicho 1009, movía sus labios pero no emitía sonido alguno, pensé que rezaba, luego, de repente, comenzó a recitar un poema.
            _ “Sí se me acaba la vida
                 y de mí no sabes más
                 busca en la tierra de España
                 que cruzado a sus terrones
                 en ella me encontrarás…”
            _ Es uno de los poemas nuevos ¿verdad? Los tienes tú.
            _ Sí, es un romance, se titula: “Si se me acaba la vida”, el otro es una silva asonantada, su título: “El retorno”.
            _ Si me permites la pregunta, ¿cómo han caído en tus manos?
            _ Eran de mi padre, compartió literatura y trincheras con Miguel, fueron compañeros del mismo bando durante la guerra, estuvieron juntos todo el año 1937, el poeta le regaló dos poemas escritos de su puño y letra cuando se despidieron y sus vidas se separaron. Mi padre me los entregó poco antes de morir, poco antes de volver a ser compañero de Miguel aquí, en el cementerio, estos dos poemas eran su tesoro más querido, ¡están tan deterioradas las dos cuartillas de tanto manosearlas y leerlas que casi se les cae la tinta!
            _ ¿Estás completamente seguro de que son obra de Miguel Hernández?
            _ Totalmente seguro, además de tener el testimonio de mi padre, con lo cual ya sería suficiente garantía, he visto y estudiado sus características literarias, están plagados de referencias a su tierra amada, de ecos amorosos y sentimientos de dolor, de palabras de sangre y de gritos de muerte. Tienen todas las características de la escritura de Miguel.
            _ ¿Conservas entonces los originales con la letra del poeta?
            _ Los conservaba hasta hace un par de días, ahora no sé dónde están, aunque lo sospecho. Por estas fechas siempre me sucede lo mismo, desaparecen misteriosamente, no los encuentro donde los dejé, se evaporan abandonando en lugar donde los guardo, no hay caja fuerte ni combinación que consiga retenerlos. Vuelan. Después, al día siguiente de su cumpleaños, vengo a buscarlos aquí, al cementerio. Siempre los hallo al pie del nicho 1009. Siempre. Si mañana no pudiera venir yo, ¿quieres tú buscarlos pro mí y guardarlos hasta que yo regrese?
            _ Sí, los buscaré y si los encuentro los guardaré, pero ¿por qué razón no podrás venir tú, como siempre, a por ellos?
            _ No lo sé, es un presentimiento, una más de mis locuras. Desde que decidí publicar los poemas tengo una extraña sensación, como si no estuviera obrando bien, como si fuera a arrojar luz a una sombra secreta que no me pertenece y cuyo propietario prefiere mantener en la arcana penumbra de la inexistencia.
            _ Si en verdad hay dos obras inéditas de Miguel Hernández la humanidad debe conocerlas, no se pueden mantener en secreto, no se deben ocultar a la historia de la literatura y menos ahora, en plena celebración del centenario del nacimiento del poeta. No son tuyas, ni de tu padre, ni siquiera de Miguel, son patrimonio de la humanidad.
            _ Sí, piensas igual que yo, pero tal vez “ellos” no piensen lo mismo, mañana obtendremos la respuesta.

            Ya había amanecido cuando llegué a casa calado hasta los huesos y con frío en cuerpo y alma. La ducha consiguió hacerme entrar en calor pero también desvelarme, di mil vueltas en la cama y ante mi inquietud creciente y el nerviosismo que me impedía dormir, opté por levantarme.
            Pasé el día sumergido en el aturdimiento del insomne, creyéndome observado por unos ojos oscuros permanentemente abiertos, leyendo poemas de Miguel, buscando anécdotas de su vida…
            No lo mataron, ni siquiera tuvieron ese detalle que hubiera acortado su padecimiento, lo dejaron morir en soledad, lo dejaron apagarse poco a poco, consumiéndose en el dolor y la angustia de su celda. Quizá por eso murió con los ojos abiertos, para no perderse nada de las miserias humanas, para que en sus pupilas, viera quien lo amortajaba, el reflejo de la injusticia cometida, para que sus ojos oscuros, en búsqueda permanente de la luz, me miraran cada año desde el silencio de su niebla.
        
            Y aquí estoy de nuevo, en mi puesto, sumergido en la oscuridad de la noche en el cementerio, hundido en el miedo; ya siento los ojos abiertos clavados en mi cuerpo, ya oigo susurros, percibo carreras veloces en los pasillos vacíos del camposanto, siento como se aproximan. Es ya medianoche, es ya treinta de octubre y no podían faltar a su cita.
            No son fantasmas los que salen de la niebla, es la propia bruma la que nace de sus lamas yertas. Son los mismos de siempre, sus amigo; son poetas y escritores, todos ellos, como Miguel, ya fallecidos hace tiempo. Puedo verlos con mis ojos asustados a la luz de la poca luna que atraviesa su niebla, ahí están: Juan Ramón Jiménez, Neruda, León Felipe, Lorca, Vicente Aleixandre, Luis, Emilio, Manolo, Alberti, Arturo, Pedro, Juan, Antonio Machado; levitan murmurando sus poemas, avanzando entre la niebla que les nace a cada paso, se detienen a los pies de una sepultura. La de siempre.
            De nuevo huele a azahar esta tierra yerta, de nuevo recitan versos sobre la tumba donde yace Miguel y, despierta la mirada incesante del “hombre que acecha” mientras yo tiemblo y “el rayo no cesa”. Parece de nuevo que el Miguel amigo  ha llamado a los poetas como hizo en vida y ellos, esta vez sí, han acudido a su llamada.
            Y parece que ya desaparecen, difuminados en su niebla, se apartan de la tumba y yo me acerco a ella. Sobre el túmulo de Miguel han escrito las manos descarnadas de sus amigos un fragmento de uno de sus poemas:
            “Callo después de muerto.
            Hablas después de viva.
            Pobres conversaciones
            desusadas por dichas,
            nos llevan a lo mejor
            de la muerte y la vida.”

            Al final, justo encima de sus nombres, otra frase: Feliz centenario Miguel.
            Se ha trasladado el rumor de sus versos a otro lugar apartado, al sitio que bien conozco; ahora toda la comitiva de aparecidos, arrodillados junto al nicho 1009, recitan un poema:
            _ “No salgas al camino del retorno
               que el que esperas ha muerto.
               Esconde tus sonrisas y tus flores
               y sigue con la rueca de tu ensueño”.
            Es su amigo más cercano, Vicente Aleixandre, quien entona con mayor fervor los últimos versos del poema:
            _ “Soy viajero
               de un camino de horror
               que sella el labio, ciega los ojos
               y me abrasa el pecho”.
            Se levantan, se despiden, desaparecen. Sopla el “viento del pueblo” persiguiendo aromas dulces sin calvarios, arrastrando ausencias en la niebla. En la bruma desaparecen y ésta desaparece con ellos, como si fantasmas y nebulosa una sola cosa fueran.
            Siento la mirada ardiente de unos ojos grandes y densos en mis manos, tengo una promesa por cumplir: de “nacido en mala luna” paso a sentirme “perito en luna llena” y, a su luz, que sí se atreve a iluminar el nicho 1009, busco dos cuartillas escritas a mano. No tardo en encontrarlas, al pie del gélido mármol que oculta la concavidad donde durante muchos años reposó el cuerpo de su autor, las han dejado.
            Dos cuartillas, ambas escritas por las dos caras, repletas de sus letras dolorosas y de su literatura ensangrentada. Cada una de ellas contiene un poema y un pedacito de su alma: “Si se me acaba la vida” y “El regreso” rezan los títulos de cada una de ellas en su inicio.
            Se le acabó la vida a Miguel demasiado pronto y no pudo regresar.
            Ya no hay niebla, ni fantasmas. Solo silencio, luna llena y letras inéditas en azul melancolía, cubren la tumba del poeta.


* Nota del autor: El fragmento escrito en negrita es una adaptación del inicio de otro relato, el titulado “Croac” cuyo autor es Javier Valls Borja.

Anónimo

Fragmento del recuerdo de Miguel Hernández en su 104 aniversario, por Ramón Palmeral en El Corte Inglés.

30 de octubre de 2014, en El Corte Inglés.


miércoles, 5 de noviembre de 2014

Acto de entrega del Premio Internacional de Poesía "Miguel Hernández" 2014



Acto de entrega del

Premio Internacional de Poesía "Miguel Hernández" 2014

El acto se iniciará con la proyección del cortometraje La novia lunada, creación de Auralaria que parte del poema homónimo de Miguel Hernández, para rendir homenaje a la figura de Josefina Manresa.
Presenta: Ángeles Vidal Guevara

  • El sueño eterno
    • Versión de Luisa Pastor a partir del poemario Una figura de barro.
      Recita: Luisa Pastor.
      Acompaña al arpa: Rosa Mª Rodríguez Boya.
      Acompaña al violín: Álvaro Casanova Peral.
      Música original: Reencuentro con mi ángel, de Víctor Santal.

Juan María Calles Moreno (Cáceres, 1963)

Doctor en Filología Hispánica por la Universidad de Valencia.
Trabaja como profesor en la enseñanza secundaria en Castellón.
Destacan sus investigaciones en el campo de la teoría literaria y de la literatura española contemporánea. En 1986 obtuvo el Premio Adonais de poesía. Su poemario Una figura de barro ha merecido el Premio Internacional de Poesía Miguel Hernández en la edición de
este año.
Entre sus libros de poemas destacan:
- Silencio Celeste, Madrid, Rialp, 1987 (Premio Adonais 1986).
- Viaje de Familia. Valencia, Editorial Mainel, 2002.
- La tripulación del Estrella, Castellón, Ellago Ediciones, 2005.
- Materia sensible (Antología poética), Mérida, Editora Regional Extremadura, 2009.
- La música del aire (IV Premio Fundación Ecoem), Sevilla, La isla de Siltolá, 2012.
- Poética del viajero (Premio Juan Ramón Jiménez 2014)



  • Organiza: Auralaria y Fundación Cultural Miguel Hernández
  • Organiza: Concejalía de Cultura
DÍA:
  • Sábado 8 de noviembre a las 20:30 h
LUGAR:
  • Palacio Sorzano de Tejada

domingo, 2 de noviembre de 2014

Miguel Hernández y Josefina Manresa, hijos de Quesada

MH y JM 1 bisEl poeta Miguel Hernández y su mujer, la quesadeña, Joséfina Manresa.   El Ayuntamiento quesadeño aprobó anoche la distinción de hijo adoptivo para el poeta Miguel Hernández e hija predilecta para su esposa Josefina Manresa. Fue una iniciativa del alcalde Manuel Vallejo llevada a la sesión plenaria celebrada ayer, y resultó respaldada por todos los grupos políticos municipales. Ambas distinciones serán plasmadas en un documento oficial que se entregará a los herederos del poeta el próximo mes de octubre, en el marco de las actividades que se están preparando con motivo de la inauguración del nuevo museo Miguel Hernández / Josefina Manresa en los bajos del actual museo Zabaleta.

   Que el poeta Miguel Hernández y su esposa Josefina Manresa tienen una relación especial con Quesada es un hecho evidente desde que sus herederos tomaron la decisión de trasladar el legado documental y personal del escritor a estas tierras andaluzas. Es una relación literaria, ya que el poeta escribió buena parte de los versos de compromiso social de su libro Viento del Pueblo en tierras de Jaén; también es una relación museística, por cuanto aquí está previsto que en octubre se inaugure el museo del poeta, pero es además una relación emotiva, ya que Josefina era natural de Quesada y Miguel se inspiró en los campos de olivos para escribir algunos de sus poemas [Como el poema "Aceituneros"]. Ahora, esa relación es también institucional, con base jurídica, ya que quedó anoche plasmada en un documento oficial que reconoce a ambos su estrecha vinculación con esta tierra: Miguel es reconocido como hijo adoptivo de la ciudad y Josefina como hija predilecta, según el reglamento de honores y distinciones del ilustrísimo Ayuntamiento de Quesada.
    La iniciativa partió del propio alcalde, Manuel Vallejo, que quiere reconocer con ello la buena sintonía que existe con la familia del poeta y mostrar la gratitud del pueblo de Quesada ante la puesta en marcha de un proyecto cultural de envergadura basado en la figura y la obra del poeta universal, todo ello con el compromiso y la firme implicación de la Diputación de Jaén.
     Los nombramientos fueron aprobados anoche en sesión plenaria, y la moción contó con el respaldo de todas las formaciones políticas del Ayuntamiento quesadeño. Está previsto que tales distinciones a Miguel Hernández y a Josefina Manresa sean entregadas a sus herederos en el mes de octubre, en el transcurso de los actos que se están preparando para celebrar la inauguración del nuevo museo que albergará la obra del poeta en los bajos del actual museo Zabaleta.

Obras del Museo Miguel Hernández/Josefina Manresa de Quesada


Las obras del Museo Miguel Hernández / Josefina Manresa van a buen ritmo. Situado en el Edificio del Museo Zabaleta.  Ya puede contemplarse en algunas zonas la división por salas en lo que a estructura se refiere. En breve plazo se adjudicarán los trabajos de museografía para el montaje del museo una vez concluyan los trabajos de obra civil. En principo la inauguración estaba establecida para el 30 de octubre, sin embargo, parece ser que se aplazará hasta el mes de marzo de 2015.





Unicaja da su apoyo al legado de Miguel Hernández en Quesada-Jaén

Unicaja da su apoyo y participa en el programa cultural para conmemorar la llegada a la provincia de Jaén del legado documental del poeta Miguel Hernández

12/06/2014
Manuel Vallejo, Alcalde de Quesada, y Carmen Espín, Presidenta de la Fundación Unicaja Jaén Manuel Vallejo, Alcalde de Quesada, y Carmen Espín, Presidenta de la Fundación Unicaja Jaén

Unicaja, a través de su Obra Social, ha firmado hoy en Jaén un acuerdo de colaboración por el que la entidad da su apoyo y participará en las actividades culturales organizadas por el Ayuntamiento de Quesada y la Diputación Provincial de Jaén para conmemorar la llegada a la provincia de Jaén del legado documental del insigne poeta Miguel Hernández, considerado como uno de los legados literarios más importantes de las letras españolas. Este programa cultural culminará con la inauguración del nuevo museo Miguel Hernández/Josefina Manresa, donde quedará expuesto el legado documental del poeta y que está ubicado en Quesada, municipio natal de la esposa del poeta y guardiana de su legado, Josefina Manresa

La participación de Unicaja en el homenaje al poeta alicantino, pero con hondas raíces jiennenses, Miguel Hernández, se encuadra en las actividades de la entidad para contribuir a la preservación y promoción del patrimonio histórico y cultural en su ámbito de actuación, jiennense en particular, y responde a su intención de dar respuesta a la demanda y sensibilidad social existente sobre la difusión del Legado de Miguel Hernández

Unicaja, a través de su Obra Social, ha firmado hoy en Jaén un acuerdo de colaboración, por el cual la entidad financiera apoya y participará en el programa de actividades culturales organizadas para este año por el Ayuntamiento de Quesada y la Diputación de Jaén en conmemoración de la llegada a Jaén del Legado Documental del poeta Miguel Hernández, considerado como uno de los legados literarios más importantes de las letras españolas. Este programa cultural conmemorativo culminará con la inauguración en Quesada, pueblo natal de Josefina Manresa, esposa del insigne poeta y guardiana de su legado, del nuevo Museo Miguel Hernández/Josefina Manresa.

En el acto de la firma del acuerdo, que ha tenido lugar hoy en la capital jiennense, han participado, la Presidenta de la Fundación Unicaja Jaén, Carmen Espín y el Alcalde de Quesada, Manuel Vallejo. La participación de Unicaja en el homenaje al poeta alicantino, pero con hondas raíces jiennenses, Miguel Hernández, se encuadra en las actividades de la entidad para contribuir a la preservación y promoción del patrimonio histórico y cultural en su ámbito de actuación, jiennense en particular, y responde a su intención de dar respuesta a la demanda y sensibilidad social existente sobre la difusión del Legado de Miguel Hernández.

La llegada del legado documental del poeta Miguel Hernández a la provincia de Jaén es, desde el punto de vista socio-cultural, uno de los hechos más relevantes de las últimas décadas para las tierras jiennenses.

Desde esa fecha histórica, la actividad cultural en torno al legado del poeta ha tenido un crecimiento exponencial, y la primera consecuencia del depósito de los manuscritos “hernandianos” fue la composición del himno oficial de la provincia de Jaén con letra de Miguel Hernández, referenciada en su poema “Aceituneros”, que tan perfectamente retrata el alma trabajadora de los hombres y mujeres de Jaén.

Como antesala a la inauguración del nuevo Museo, que se tiene previsto realizarse el próximo Octubre, hay previsto toda una serie de actividades culturales, entre las que se pueden destacar:
  • Publicación de la relación epistolar de Vicente Aleixandre con Miguel Hernández y Josefina Manresa.
  • Apertura de la ruta “Viento del pueblo”, en el parque natural de Cazorla, Segura y Las Villas.
  • Conferencias didácticas en diferentes centros educativos de la provincia para resaltar los valores literarios y humanos del poeta.
  • Exposición itinerante, “Imágenes del poeta del pueblo”
  • Publicación de una carpeta gráfica “Imágenes del poeta del pueblo”
  • Publicación de una antología poética, la primera con sello propio de Quesada-Jaén

sábado, 1 de noviembre de 2014

Inauguración del Seminario sobre Miguel Hernández en la Universidad de Jaén


JAÉN, 28 Oct. (EUROPA PRESS) -
   Los principales especialistas mundiales sobre Miguel Hernández se reúnen en la Universidad de Jaén (UJA) para participar en un seminario internacional sobre la figura y obra del poeta coincidiendo con el 104 aniversario de su nacimiento.
   El encuentro, que se desarrolla martes y miércoles, ha sido inaugurado por el rector de la UJA, Manuel Parras; la vicepresidenta de la Diputación, Pilar Parra, y el alcalde de Quesada, Manuel Vallejo. El primero ha afirmado que el objetivo es darle continuidad para debatir en torno a la obra de Hernández "y poder seguir revitalizándolo" en la provincia. "Ha sido un acierto traer su legado a Jaén y obviamente la UJA, que siempre está muy ligada a su territorio, no podía quedarse al margen de su figura", ha dicho.
   Por su parte, la vicepresidenta de la Diputación se ha referido al seminario como "un hito importante en el camino" de proyección de la obra del autor, donde "la provincia tiene mucho que decir, ya que ambos nombres están íntimamente ligados" y supone "una bandera cultural y turística".
   "Tenemos un tesoro de más de 5.400 registros que no es solo patrimonio de los jiennenses, sino de toda la humanidad, y tenemos la responsabilidad de exhibirlo y al mismo tiempo proyectarlo al mundo", ha señalado Parra en alusión al legado del poeta que se exhibirá en Quesada, pueblo natal de su esposa, Josefina Manresa.
   El alcalde de este municipio, de su lado, ha hablado de un "escritor extraordinario que ha dejado en la literatura española un sello profundo e imborrable y en las tierras de Jaén un sello de compromiso solidario que nos enorgullece como pueblo". Además, ha defendido la figura de su mujer como "convencida y visionaria de la producción literaria de la que buena parte había sido inspiradora y protagonista".
   Entre los ponentes que estos días compartirán sus conocimientos sobre el poeta de Orihuela se encuentran, entre otros, Juan Cano Ballesta, catedrático emérito de la Universidad de Virginia (EEUU) y uno de los primeros autores en publicar un libro sobre Miguel Hernández, concretamente en 1962, que ha ofrecido la conferencia inaugural titulada 'Miguel Hernández: el poeta periodistas por tierras andaluzas'.
   También participan José María Valcell, de la Universidad de León, que ha hablado sobre 'Trazos unamunianos en Miguel Hernández'; José Carlos Rovira y Carmen Alemany, de la Universidad de Alicante, autores de la edición crítica de la obra completa de Miguel Hernández; Jesús Rubio, de la Universidad de Zaragoza, que se centrará en los homenajes artísticos realizados durante la posguerra; así como profesorado de la Universidad de Jaén como Dámaso Chicharro, Julio A. Olivares, Genara Pulido, Cristina Castillo o Rafael Alarcón, coordinador del encuentro. [Jesucristo Riquelme experto en la correspondencia entre Vicente Aleixandre y Josefina]
   Precisamente, Alarcón, profesor de Filología Española, ha subrayado la poderosa huella que Miguel Hernández dejó en Jaén y en Andalucía, a pesar de los pocos meses que estuvo aquí. Lo ha calificado como un "clásico moderno", lo que en su opinión hace que cada nueva generación de lectores e investigadores encuentran nuevos significados en él.
   "Es una obra inagotable que continuamente se está renovando. Él que apostó por la igualdad social, en estos tiempos de desigualdad su lectura se hace más necesaria que nunca", ha declarado. También ha valorado el papel de Josefina Manresa "que en los años difíciles de la posguerra fue la que custodió sus manuscritos, enterrándolos en distintos sitios del pueblo para que no desaparecieran".

Justo Soriano le dedió un poema propio a Miguel Hernández.

Justo Soriano en Ámbito Cultural de El Corte Inglés, el 30 de octubre 2014

miércoles, 22 de octubre de 2014

Presentación del libro "De las urnas a las armas", de Juan Martínez Leal


Setenta y cinco años después del fin de la Guerra Civil, sigue importando —y mucho— comprender cómo pudo abismarse España hacia aquella catastrófica ruptura de la convivencia. De las urnas a las armas aborda la controvertida cuestión de las causas inmediatas de la Guerra Civil en la provincia de Alicante. Desde el incuestionable triunfo del Frente Popular en las elecciones de febrero de 1936 hasta el levantamiento militar de julio, la provincia de Alicante vivió envuelta en una intensa conflictividad social que abarcó diversos ámbitos. Desde los graves disturbios postelectorales que obligaron a declarar dos veces el estado de guerra, a la oleada huelguística de la primavera y, peor aún, a la proliferación de desmanes anticlericales y atentados personales que ensombrecieron la convivencia. El dominio del Frente Popular en todas las instancias de gobierno de la provincia y la creciente coacción social llevaron a las derechas a un retraimiento político excepcional o de excepción, que reforzó la conspiración militar ya en marcha contra la República, cuestionada también por importantes sectores de la izquierda marxista y anarquista. Más allá de los mitos acerca de la Segunda República, en rigor, sus valores e instituciones frieron patrimonio de unas minorías republicanas divididas y con un escaso arraigo electoral, permanentemente cuestionadas además por el avance irresistible de los totalitarismos en toda Europa, en un proceso que tan expresivamente calificó G. Mosse de "brutalización de la política".

     El libro De la urnas a las armas. El Frente Popular y los orígenes de la Guerra Civil en la provincia de Alicante, de Juan Martínez Leal, se presentó como estaba previsto en el Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert, a las 20.15 horas del día 22 de octubre, por Rosa Monzó, y los profesores Miguel Ors y Francisco Moreno Sáez. Los presentadores hicieron una perfecta descricción del tiempo de la república en Alicante en las elecciones del 36 así como su amistad con el autor de este libro imprescindible para aquellos que quieran profundizar en este periodo de Alicante y su provincia.
Después hubo una rueda de preguntas. La sala tenía completamente lleno su aforo con personas de pie. Lo cual habla muy bien del interés que demuestra las nuevas generaciones por este periodo de la II Republica y de nuestra historia.

  El libro lo he insertado porque pienso que puede ser de aprovecho para los hernandianos, sus coetáneos y os que desean estudiarlo. Os adjunto la dedicatoria de que me hizo honor el autor.


martes, 7 de octubre de 2014

Poema e ilustración para el 104º aniversario del nacimiento de Miguel Hernández

Miguel Hernández Gilabert nació en calle San Juan de Orihuela el día 30 de octubre de 1910.









Leer el artículo: Infancia y juventud de Miguel Hernández

Horror de las cárceles (pesadillas de Miguel Hernández)



Mis palabras son ineluctables.
Son filiales de la tuyas.

 Carta a C. Rodríguez Spíteri(10/10/41).

         Carlos: Ni Josefina ni yo sabemos nada de Vergara desde hace más de tres       
        meses. Y el hambre es apremiante siempre. Y se despide: No me recuerdes
        a Cossio. Recuérdame a los amigos de verdad.

En el mismo mes le dice a (Antonio Ramón Cuenca, preso de la celda contigua, compañero de pastoreo y de las JJSS).
         Tengo una vida que puse al servicio de mi ideal y si tuviera doscientas
         vidas lo mismo las hubiera dado y las volvería a dar ahora.
En cambio fue J. Mª de Cossio una gran ayuda en su vida, y le libró de la muerte.

A Josefina Manresa (Nota 308).
Josefina  manda sin falta el algodón sino quieres que me curen con trapos. Pregunta a D. Luís qué pasa que no me trasladan. Será que no ha hablado con Máximo Cuervo.

Escribe Pablo Neruda:

        … que para mí de toda la poesía, 
           tu eras el fuego azul.

Según testimonio escrito de uno de los Jefes médicos del Penal de Segovia en los años cuarenta:
          Conocimos la espantosa situación de lo encarcelados, con plagas, a causa del hacinamiento que causaban una gran mortandad (en 1941 unos 141.000).

30 Octubre Celebración de su 104º de su Nacimiento(1910-2014).

Recordando aforismos del poeta Universal:
*Un amor hacia todo me atormenta…
*… Desde entonces acá, vengo luchando de muchas maneras y sólo me canso y  no estoy contento cuando no hago nada.
* Si analizas tu alegría te entristeces.
*Hoy me parezco a mi mañana a nadie.
*Luchando cuerpo a cuerpo con mi cuerpo.
*El más gran pensamiento es no pensar en nada.
© Manuel-Roberto Leonís, Orihuela.

jueves, 2 de octubre de 2014

Instancia solictando permiso para celebrar una fiesta literaria.

"Instancia solicitando permiso para celebrar una fiesta literaria con Miguel Hernández, Ramón Sije y Carlos Fenoll"

La pieza del mes del Archivo Histórico Municipal


          8 de abril de 1933.   Signatura: F 428, s.nº.

Instancia del Presidente de la Casa Social de los Obreros Católicos solicitando permiso para celebrar una fiesta literaria en la que participaron Miguel Hernández, Ramón Sijé y Carlos Fenoll.
DÍA:
  • Del 1 al 31 de octubre de 2014
LUGAR:
  • Biblioteca Pública Municipal María Moliner | Archivo Histórico Municipal

miércoles, 1 de octubre de 2014

Exposición bibliográfica sobre Miguel Hernández

Contenido

Exposición bibliográfica sobre Miguel Hernández

1931-2013

Esta muestra bibliográfica está dividida en dos partes bien diferenciadas: una primera, de ediciones, en la que se ofrecen algunas originales y diverso material documental escasamente difundido en exposiciones, así como antologías y revistas literarias españolas de posguerra y de América Latina, y traducciones; y una segunda parte, en la que se recorre un amplio espacio temporal de recepción y atención crítica, desde finales de 1942 hasta el primer decenio del presente siglo XXI, con una muestra de publicaciones editadas por la Fundación Cultural Miguel Hernández.            

EDICIONES


VITRINA 1
INICIOS POÉTICOS (1931-1936)
Primeras colaboraciones en revistas oriolanas (Destellos, El Gallo Crisis, Silbo) y nacionales (Cruz y Raya, Rumbos, Revista de Occidente), así como participación en actos culturales (homenajes a Gabriel Miró y a Ramón Sijé) y publicación de sus primeros libros (Perito en lunas y Quién te ha visto y quién te ve y sombra de lo que eras).        

VITRINA 2
GUERRA CIVIL Y RESCATE EDITORIAL (1937-1951)
Presencia de la obra hernandiana en antologías y romanceros durante la Guerra Civil, tanto en España como en América Latina (principalmente, Argentina y México), y primeros intentos de rescate editorial en España a través de revistas de poesía de alcance reducido, llevados a cabo generalmente por amigos y admiradores.        

VITRINA 3
PRESENCIA VIVA EN AMÉRICA LATINA (1951-1959)
Antologías, revistas, las ediciones de Obra escogida (1952) y de Obras completas (1960), todavía tímida presencia editorial en España.

VITRINA 4
RECONOCIMIENTO EDITORIAL (1970-1988)
Plena presencia editorial en España, al calor de los nuevos aires de libertad.

VITRINA 5
UNIVERSALIDAD DE UN POETA (1990-2010)
Fijación textual de la obra completa hernandiana en 1992 y traducciones en varias lenguas (francés, italiano, esperanto, náhuatl, flamenco, etc.).
        

RECEPCIÓN CRÍTICA


VITRINA 6
PRIMEROS ESTUDIOS (1942-1968)
Primeras biografías y estudios (Juan Guerrero Zamora, Concha Zardoya, Elvio Romero....), mezclados con homenajes poéticos (Juan Mederos, Vicente Aleixandre, Armando Solari, Cesáreo Rodríguez-Aguilera, José Gerardo Manrique de Lara....). Presencia de la obra hernandiana en el mundo académico con Juan Cano Ballesta (1962), Claude Couffon (1963 y 1967), con Dario Puccini (1966) y con Gabriele Morelli (1970), así como con números monográficos de revistas (Ínsula, Cuadernos de Ágora, Promesse...), y primeras versiones musicalizadas de poemas (Paco Rabal).      

 VITRINA 7
CONSOLIDACIÓN CRÍTICA (1968-1980)
Homenajes durante 1968 en Orihuela (Oleza), Turín (Quaderni Ibero-Americani) y Puerto Rico (Puerto), en 1971 en Orihuela (Boletín Extraordinario Tháder), y durante la Transición española (1976-1981), así como fijación memorialística del poeta a partir de mediados de años 70 y primeros años 80 (Francisco Martínez Marín, Manuel Muñoz Hidalgo, Federico Bravo Morata, Josefina Manresa, etc.).

VITRINA 8
NUEVOS CAMINOS EN LA CRÍTICA ESPECIALIZADA (1982-2013)
Homenajes en la Comunidad Valenciana durante 1985, 1987 y 1992, estudios sobre aspectos concretos de la obra hernandiana, actividades de difusión (Senda del Poeta), y entidades y colectivos centrados en la figura del poeta oriolano (Asociación de Amigos de Miguel Hernández,  Cátedra Miguel Hernández, Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Orihuela...). Se ofrece una breve muestra de publicaciones editadas por la Fundación Cultural Miguel Hernández.           


  • Organiza: Fundación Cultural Miguel Hernández
EXPOSICIÓN PERMANENTE
LUGAR:
  • Fundación Miguel Hernández


Fotos del Curso de Verano ""El hombre acecha", en Orihuela, 25 y 26 de septiembre

PERITO EN LUNAS, comentario de Luis María Marina




Luis María Marina


     
      El de Miguel Hernández es uno de esos casos, tan del gusto contemporáneo, en que la figura del hombre pareciera luchar un duelo fratricida con la palabra del poeta. Se ha empleado tanto tiempo en discernir si su padre era tratante de cabras o simple cabrero, si el carácter del hombre se forjó en su formación o amistades católicas, en sus bucólicas excursiones o su enamoradiza inclinación, que nos hemos olvidado de leer toda su obra. Pecado venial si no fuese porque Miguel ha llegado a ser un poeta mayor de nuestra lengua con escasos cinco poemarios: Perito en lunas, El rayo que no cesa, Viento del pueblo, El hombre acecha y Cancionero y romancero de ausencias; sumados, no llegan a dos mil versos. Obedezca esta circunstancia a la confluencia azarosa de vida y obra o a una confusión inducida por el propio poeta en el Cancionero, lo cierto es que los dos Migueles, el hombre de letras y el hombre a secas, se funden en el torrente imparable de la Guerra civil y así llegan a nosotros, como aguas revueltas que los meandros de estas apenas siete décadas transcurridas desde su muerte han sido incapaces de decantar. Conscientes del riesgo de perdernos en tan tupido bosque, limitémonos a explorar cómo el poeta Miguel Hernández se convierte formalmente en tal, cómo publica sus primeros y acaso menos leídos versos, cómo, en fin, obtiene su peritaje en lunas.
(La Oveja, dibujo de Ramón Palmeral)
    
    
     Perito en lunas, poemario publicado en 1933 en la Colección sudeste de Murcia, con una tirada de sólo trescientos ejemplares, supone el ingreso del poeta de Orihuela en el concurrido ruedo poético de la España de los primeros treinta. Por esas mismas fechas Juan Ramón continúa escribiendo versos de La estación total, Lorca rumia aún los poemas de su fecunda estancia en Estados Unidos (de la que nacerá Poeta en Nueva York, sólo publicado en 1940, en México, gracias a Altolaguirre), Aleixandre acaba de publicar Espadas como labios y de recibir el Premio Nacional de Literatura por La destrucción o el amor –que no verá la luz hasta 1935–, Jorge Guillén sigue ampliando las resonancias de su soberbio Cántico, Cernuda está a punto de dar a la prensa Donde habite el olvido. Sin miedo aparente a parecer un enano en medio de esta generación de gigantes muy conscientes de su propia estatura (“hoy se hace en España la más hermosa poesía de Europa”, escribirá Lorca a Hernández), el joven y audaz (¿temerario?) poeta provinciano, su lira balbuciente, dubitativo aun en el nombre –es el único de sus libros firmado como Miguel Hernández Giner–, el corazón y la cabeza a punto de estallar por la opresión de los versos contenidos, tiene la osadía de presentarse con una breve colección de cuarenta y dos octavas reales, apenas 336 endecasílabos. Si la comparación, evidente, con sus maestros contemporáneos no arredra a Miguel, menos aún lo hará el cotejo con los clásicos, de quienes mana su verdadero manantial.      La estrofa elegida es aquella “octava rima” que Boscán trajera a nuestra lengua rescatándola de las itálicas costas y que Garcilaso y Góngora elevarían entre nosotros a alturas inigualables. Siglos después de que la Tercera Égloga y la Fábula de Polifemo y Galatea hubiesen aparentemente agotado los recursos de esta estrofa, Miguel Hernández busca mostrar su dominio del “bajo son de la zampoña ruda” que Garcilaso, donoso cortesano, y Góngora, poltrón beneficiario de suculentas canonjías, sólo habían experimentado en latinas páginas y que el poeta de Orihuela ha tallado con sus propias manos.
    En su primer poemario, aun consciente de que pocos serán quienes lo escuchen, todo poeta aspira a definir sus intenciones (su ars poetica, que Aristóteles y Horacio convierten en un género con identidad propia), mostrando de paso cuál es la tonalidad de la voz con que se apresta a tañer. Así lo hace Miguel Hernández. Su propósito es épico (como épicas son las obras de los cultivadores de la octava rima en el quattrocento, Boiardo, Ariosto, y quincuecento, Tasso), mas comparte aspiraciones místicas. En los versos de Perito en lunas contemplamos al poeta en formación, barro viscoso que aún debe ser modelado, alma que emprende la más hercúlea hazaña: ser capaz de alzarse sobre sí misma y triunfar de su pobre condición (y no hablamos ya de materia, sino de espíritu, de nuestra limitada condición mortal). En este primer Miguel Hernández la intuición poética es elevación, afán de levedad, vía iluminativa, limpieza de las máculas que la tierra surca en las manos del labrador, de la marca que la privación imprime a fuego en el alma del pobre. Deseo de “ser leves/ libres de los lodos”. Huida de aquel “paisaje sin mantel/ de casa gris …/ los pastos pobres …/ la colina escasa”. Con claridad lo expresa una de nuestras críticas más lúcidas, Concha Zardoya: “Desde este momento, toda la vida de Miguel será un constante esfuerzo por elevar hasta su dignidad interior y hasta ese plano de hermosura superior todas las cosas feas y tristes que cercaron su existencia.”
 
      Pero, igual que el alma que abandona el cuerpo durante la experiencia mística no desdeña la prisión que antes la contuvo y a la que inevitablemente ha de volver, el poeta habla de esas cosas feas y tristes con alegre melancolía, pues en ellas va su íntimo ser y a ellas han de retornar sus pasos. En esa pobre mesa campesina hay “colores agradables a los dientes”. La vendimia se resuelve en animado baile. La granada es revolución de los huertos. El azahar, “en el principal mundo de tu aliento/ en un mundo resume un mediodía”. La lavandera agachada sobre la ropa, en la ribera, se convierte para el niño que la observa oculto tras de un árbol en deseo puro, suprema tentación infantil. El gallo, “arcángel tornasol, … dentado de amaranto, anuncia el día”. Las ubres de la cabra mudan en sutiles “manantiales de luna”. El surco, resumen y símbolo del ciclo vital, “brío, era, masas, horno”. Experiencias todas ellas que nos hablan de una infancia paleolítica en pleno siglo XX, inmutable, esencia permanente de la especie en su comunión iniciática con la naturaleza. Si amplia y bien documentada es la influencia de Neruda sobre la poesía de Miguel Hernández, no hay que olvidar que en este surco abierto por la yunta de Miguel y que eleva el artefacto cotidiano (rural aquí, y no bucólico) a artefacto poético, han de florecer, llegada la sazón, las Odas elementales del chileno.
     En otros momentos, la barroca perífrasis amenaza con anegar ciertos versos de honda inspiración popular. Tamizada, claro, a través de la lente de Lorca. Tal el caso de los que dedica a los gitanos en la octava XVI, “Serpiente”: “Dame, aunque se horroricen los gitanos,/ veneno activo el más, de los manzanos.” O los de la octava XXIX, una de las más logradas, dedicada a las gitanas, con claros resabios del Romancero gitano: “¡Lunas!, Como gobiernas, como bronces,/ siempre en mudanza, siempre dando vueltas./ Cuando me voy a la vereda, entonces/ las veo desfilar, libres, esbeltas.” En ese retablo lorquiano no pueden faltar dos siervos de la luna, el toro y el torero, a quien grita el poeta con castizo acento: “¡Ya te lunaste!”
     Perito en lunas es extraño y exuberante. Por momentos, la idea parece a punto de perderse en el laberíntico hipérbaton, en la frondosidad de la metáfora culterana. Mas las raíces de donde tales versos se nutren son tan profundas que impiden que la planta joven se destierre. Nos referimos, por un lado, a esa genialmente extraña unión que representa la doble herencia de nuestro Siglo de Oro: poesía excelsa y suprema pobreza. Del mismo modo que el estiércol nutre la más bella flor, la más postrada condición del hombre alienta versos soberbios. El de Orihuela no fue el primero ni será el último en la legión de poetas pobres que en el mundo ha sido (“he oído decir que [la poesía] es pobrísima y tiene algo de mendiga” espeta la gitana de la novela ejemplar de Cervantes al paje aspirante a poeta), pero quizás sí el primero entre nosotros que hace de la pobreza su patria poética, desbrozando el camino que luego seguirán la poesía social de la postguerra o la poesía pobre del Blues castellano. Por otro, al estoicismo nihilista impreso en las entrañas y la memoria de cada español y que Jorge Manrique convierte en adagio: “Cómo se viene la muerte/ tan callando.” Como hierba todavía fresca, en la poesía de Perito en lunas apunta ya el suicida en cierne, el Miguel nihilista que presiente la lluvia de cuchillos –muerte callada–, que los augura por doquier, también clavados en su pecho.
      Como en todo buen primer libro, múltiples son las influencias. La falta de oficio la suplen con creces las lecturas (si no incontables, sí exprimidas al máximo), los infinitos ensayos, la intuición febril. Perito en lunas bebe de Garcilaso y Góngora, de Aleixandre y Ramón Gómez de la Serna, de Valéry. Aun en la visualidad de ciertas imágenes, atisbamos un cuasi caligrama: “Anda, columna, ten un desenlace de surtidor”, escribe en la octava V, “Palmera.” En lo profundo, Hernández no desdeña el impulso romántico, que llega a su venero por afluentes modernistas más que becquerianos (el raro epíteto opimos, que leemos en la octava II, aparece al menos en tres ocasiones en las Lascas diazmironianas). Como buen primer libro, Perito en lunas pasó prácticamente desapercibido para los lectores y la crítica de su tiempo. Federico García Lorca trata de consolar al oriolano: “Tu libro está en el silencio, como todos los primeros libros, como mi primer libro, que tanto encanto y tanta fuerza tenía.” Cómo saber si esta palabra de aliento del colega igualmente joven pero ya consagrado fue determinante para que Miguel Hernández siguiera haciendo versos, componiendo libros quizás mejores, más sinfónicos, más completos. En todo caso, ya en este primer ensayo su voz poética se afirma sólida, con la brillantez propia del poeta primerizo, impaciente, preñado de intuiciones. Con Perito en lunas y sus cuatro libros posteriores, señala Luis Felipe Vivanco –compañero de la generación de ’36, llamada “promoción de la República”, pero inevitablemente asociada ya para siempre a la guerra del millón de muertos–, Miguel acabará, pese a su muerte, “quedándose, y quedándose como poeta español, poeta de la verdad humana siempre”