Sinopsis:

Página multimedia virtual sobre la vida, obra y acontecimientos del universal poeta Miguel Hernández -que murió por servir una idea- con motivo del I Centenario de su nacimiento (1910-2010). Administrada por Ramón Fernández Palmeral. ALICANTE (España). Esta página no es responsable de los comentarios de sus colaboradores. Contacto: ramon.palmeral@gmail.com

viernes, 17 de agosto de 2012

Los vínculos de Miguel Hernández y Josefina Manresa con Jaén


Por Ramón Fernández Palmeral

En febrero del 37 Miguel Hernández es destinado al Altavoz del Frente Sur, en Jaén con el comandante Carlos (Vittorio Vidali, de origen italiano), que le da oportunidad de hacer viajes por los pueblos para declamar sus poemas en los lugares públicos y arengar a los milicianos para levantar la moral. El 9 de marzo de 1937 contrae matrimonio, vestido con uniforme militar, con Josefina Manresa Marhuenda, testigos de boda fuero Carlos Fenoll y Jesús Poveda. Salen para el frente de Jaén; compuso su famoso poema Aceituneros (de Jaén) para su libro Viento del pueblo (1937). Vivieron en calle La Llana nº9 (hoy Francisco Coello). Asistió como agente de propaganda al asalto del Santuario de la Virgen de la Cabeza (Andújar) defendido por el capitán Cortés de la Guardia Civil, según contó el propio Miguel en el Ateneo de Alicante. Existe una fotografía donde se ve a Miguel junto al diputado Martínez Cartón, jefe de la XVI Brigada, con prismáticos, a Vittorio Vidali o comandante Carlos, a otros oficiales en ese frente. El asalto duró ocho meses, el Santuario se tomó el 1 de mayo de 1937 a las 15´15 horas. El capitán Santiago Cortés González murió en combate y le concedieron la Cruz Laureada de San Fernando. (Hoy hay un cartel en el Santuario que dice: La Guardia Civil muere pero no se rinde).
Josefina Manresa, hija de Manuel Manresa Pamies y de Josefina Marhuenda Ruiz nacida en Quesada (Jaén) el 2 de enero de 1916, llega a Orihuela en 1927, adonde es destinado su padre, natural de Cox (Alicante) y guardia civil de profesión. Josefina es la mayor de una familia compuesta por cinco hermanos.


(Josefina Manresa en Quesada con unos vecinos)

En Jaén conocen a los poetas José Herrera Petere y a su mujer Carmen Soler (recién casados también), Pedro Garfias, al diputado Martínez Cartón, a Andrés Pérez Balmés, a Martínez León dibujante y al fotógrafo Trellez, Braña... El 19 de abril Josefina se macha a Cox por enfermedad de su madre que moriría el 22 de abril y Miguel viene al entierro. Después regresa solo a Jaén, pero queda muy triste al estar sin su mujer que ha de cuidar de sus hermanos huérfanos de padre y madre.
La figura de Miguel había sido aprovechada por los comisarios políticos al máximo rendimiento, se le tomó como a un símbolo de la izquierda, un Ché Guevara actual. Sin embargo y como asegura César Moreno «La guerra mitificó sin duda a Miguel Hernández, agigantando desmedidamente su figura». Sus poemas aparecieron en todos los romanceros de la guerra civil, revistas y periódicos como una forma de propaganda, como un «modelo revolucionario» de campesino para plagiar. Su nombre se encuentra en los libros más destacados de la época como Romancero de la guerra civil española (1936), de la sección de publicaciones del Ministerio de Instrucción pública (nov.1936), en Romancero general de la guerra de España (1936), en Poetas en la España Leal, Ediciones Españolas. Madrid-Valencia, 1937, en Versos en la guerra Socorro Rojo de Alicante (1938). En revistas de gran tirada como El Mono Azul de la Alianza Intelectuales Antifascistas, o el Altavoz del Frente Sur, y otras más que no podemos enumerar en este corto espacio. La actividad poemática como arma de guerra cubre un amplio abanico como nos ofrece César de Vicente Hernando en su libro antológico Poesía de la guerra civil española (1936-1939), editorial AKAL, 1994.
Los colaboradores de estos medios de propaganda eran poetas de renombre: Rafael Alberti, Manuel Altolaguirre, José Bergamín, León Felipe, Vivanco, Rafael Dieste, Miguel Hernández, Moreno Villa, Pascual Pla y Beltrán, José Herrera Petere, Pedro Garfias, Arturo Serrano Plaja, Luis Cernuda, Juan Gil-Albert, otros menos conocidos como Lorenzo Varela, Leopoldo Urrutia (de Luis), Baldrich, José Antonio Balbontín etc. El romancero de mayor importancia fue el militar para elevar la moral de los soldados milicianos. Entre estos últimos hay algunos importantes relacionados con la Defensa de Madrid: Defensa de Madrid, Defensa de Cataluña, de Rafael Alberti; ¡Alerta, los madrileños!, de Manuel Altolaguirre; y Lidia de Mola en Madrid, de Antonio Aparicio.
En 1 de Julio de 1937 se encuentra en Valencia; es cuando entrega el original de Viento del pueblo al Socorro Rojo. En la ciudad del Turia firmó junto a otros escritores la «Ponencia colectiva» que se lee el día 10 de Julio. Publicada en Hora de España, Valencia, número 8.