Sinopsis:

Página multimedia virtual sobre la vida, obra y acontecimientos del universal poeta Miguel Hernández -que murió por servir una idea- con motivo del I Centenario de su nacimiento (1910-2010). Administrada por Ramón Fernández Palmeral. ALICANTE (España). Esta página no es responsable de los comentarios de sus colaboradores. Contacto: ramon.palmeral@gmail.com

miércoles, 27 de julio de 2011

Vicente Ramos: Defensa del hernandismo


(Homenaje a Vicente Ramos por su hernandismo, composición de Palmeral 2011)

Vicente Ramos: Defensa del hernandismo
Diario Información, 5 de junio 2011

Por AITOR L. LARRABIDE (Doctor en Filología Hispánica, director del Taller de Empleo de la Fundación Miguel Hernández de Orihuela y director de la revista El Eco Hernandiano)

Vicente Ramos, el historiador, filósofo, crítico literario y muchas otras cosas más, nos ha dejado este pasado jueves día 2 de junio, tras una vida cumplida desde que nació en septiembre de 1919 en Guardamar del Segura. Otras personas más versadas en su bio-bibliografía podrán aportar datos, cifras, valoraciones, etc. En mi caso, puedo hablar de mi relación con él, vinculada a Miguel Hernández desde principios de 1992, cuando empecé con mi tesis doctoral.
Fue él quien, con modestia, me dirigió a otro hernandiano de corazón, Gaspar Peral Baeza, mi querido Gaspar. Mis frecuentes visitas a la casa de Vicente Ramos, en la Albufereta alicantina, frente al mar, me depararon no sólo intensas conversaciones en torno a la lenta recuperación de la obra hernandiana durante la posguerra sino, especialmente, una particular complicidad en aspectos vinculados con la situación política en mi tierra natal y con la fe, y de la prodigiosa memoria de Vicente Ramos salían a borbotones datos, fechas, nombres y mucha pasión por el universal poeta oriolano. Y siempre teñida de pureza, no aliñada con aditamentos espurios. El 21 de agosto de 1937 conoció, a través del oriolano Manuel Molina, al autor de El rayo que no cesa. Desde aquel iluminador día, en plena guerra civil, la aureola hernandiana lo acompañó. Publica en 1946, en la revista alicantina Verbo, el poema Vuelo; gestiona junto a Manuel Molina [Rodríguez] la publicación de las obras completas en Aguilar a finales de los 40; se ofrece a que el hijo de Miguel Hernández disfrute de una educación reglada (gracias a María de Gracia Ifach); edita a finales de 1951 con Molina la bella carpeta Seis poemas inéditos y nueve más, con el objeto de dar a conocer unos hermosos e inéditos poemas hernandianos y recaudar dinero suficiente para impedir que los restos mortales del oriolano fuesen a parar al osario, lo cual le trajo como consecuencia a su generosidad algún topetazo con las fuerzas vivas del momento, y la ingratitud de la viuda del poeta; publica artículos y un libro sobre el poeta en 1973 que reivindica una concepción hilozoísta de Hernández, en donde la naturaleza está viva y de ella todo mana, incluso la muerte; y publica en 1976 el libro, firmado con Manuel Molina, Miguel Hernández en Alicante, en el que se refleja la intensa difusión de la figura hernandiana y la bibliografía sobre el poeta. Y mantuvo con Orihuela y la comarca de la Vega Baja siempre un contacto estrecho.
Ramos destacó por una mirada limpia, pura, sin zancadillas ni bastardos intereses. Siempre destacó el hernandismo como una manera clara de conducirse por la vida, y a ello sigo yo siendo fiel.
En los años como becario en Elche, su acogedora casa, con la fiel y amable Manolita detrás, tuve no sólo una casa donde saciar mi penuria alimenticia como precario becario, sino, sobre todo, un amigo que quiso confiarme sus recuerdos y el testimonio de una fidelidad al mensaje hernandiano. Vicente Ramos me ayudó con numerosos datos y textos de su copioso archivo, alentó la redacción de mi tesis [Miguel Hernández y la crítica], incluso la presentó en la Biblioteca Pública de Orihuela cuando fue publicada en 1999 y la reseñó, generosamente.
En 2006 la Fundación que lleva el nombre del poeta oriolano le concedió la Medalla al Mérito Hernandiano por su fidelidad al mensaje hernandiano. En 2010 fue entrevistado para los documentales sobre el centenario del poeta oriolano producidos por Canal 9 y La Marea Producciones-DACSA. Ahí se resume su lección de vida y su entrañable y vivo recuerdo hernandiano. Me enviaba sus trabajos sobre el poeta, sus libros dedicados y la luz de sus ojos, reflejada primero en el mar Mediterráneo, tan amado por sus admirados Gabriel Miró y Miguel Hernández, y de su limpio corazón. Testigo de una época de penurias y claudicaciones, sí, pero también de amistades firmes y audacias infinitas. Me acojo a la sombra de su árbol imperecedero, a la memoria de un olvido y a unos años en los que yo también empecé a soñar con difundir, más modestamente, la figura de Miguel Hernández. Y aquí seguiré, por lealtad y amistad a quienes, como Vicente Ramos, Ramón Pérez Álvarez, José Guillén García, Arturo del Hoyo, Gregorio San Juan, Francisco Martínez Marín, Joaquín Ezcurra, Ángel López Monsalvo (fallecido repentinamente en Madrid el pasado 27 de mayo), y el por suerte entre nosotros, por muchos años, Gaspar Peral Baeza, con las diferencias críticas que les son propias, han tenido la misma admiración por quien supo encarnar en su obra las esperanzas de su pueblo y la fidelidad al canto de la tierra.