Sinopsis:

Página multimedia virtual sobre la vida, obra y acontecimientos del universal poeta Miguel Hernández -que murió por servir una idea- con motivo del I Centenario de su nacimiento (1910-2010). Administrada por Ramón Fernández Palmeral. ALICANTE (España). Esta página no es responsable de los comentarios de sus colaboradores. Contacto: ramon.palmeral@gmail.com

jueves, 13 de mayo de 2010

«Ningún intelectual se comprometió tanto con la República como Miguel Hernández»


JESÚS SPÍNOLA Julio Neira, Alfonso Guerra y Javier Pérez Bazo, durante su intervención de ayer en la Feria del Libro

ANDRÉS GONZÁLEZ-BARBA. SEVILLA ABC.es
Viernes , 14-05-10

Alfonso Guerra recitando unos poemas en medio de la noche sevillana fue un colofón perfecto para culminar el ciclo de mesas redondas «El viento que no cesa. Centenario del nacimiento de Miguel Hernández», en el que también participaron ayer Javier Pérez Bazo, Julio Neira y el actor Liberto Rabal declamando alguno de los versos más destacados del poeta alicantino.
Comenzó Alfonso Guerra su intervención sobre Miguel Hernández diciendo que «es un poeta sin precedentes ni consecuentes en la historia». A lo que añadió que los soldados que combatían en la Guerra Civil llevaban en sus macutos poemas del autor de Orihuela como gran poeta del pueblo que era. «Es un poeta universal en el espacio y en el tiempo, como demuestra su poema «Llama en la juventud»», que fue leído con gran pasión por Guerra. El ex vicepresidente del Gobierno recordó cómo casi la mayoría de los intelectuales defendieron a la República cuando el alzamiento nacional, «pero ninguno de ellos alcanzaron el compromiso como Miguel Hernández». De hecho, Juan Ramón Jiménez salvó a Hernández, diciendo que este poeta fue el único que luchó en el frente por la causa republicana.
Asimismo, resaltó que «su poesía no era tanto de urgencia, sino que era muy pensada, y la única mente creativa que se podía comparar a la de Miguel Hernández era Lorca, porque inventaban cosas que parecían sacadas del pueblo pero que habían escrito ellos».
Por su parte, Javier Pérez Bazo destacó el mérito de este autor de protagonizar en apenas 10 años una carrera literaria tan importante. A lo que matizó Alfonso Guerra que, «en esos diez años, tres de ellos participó como soldado zapador en la guerra, y luego estuvo prisionero otros tres años, con lo cual estamos ante un caso sin precedentes». A lo que añadió Julio Neira que «los soldados consideraban a Miguel uno de ellos porque se jugaba todos los días la vida junto a esto».
También Guerra recordó cuando Miguel Hernández viene a Sevilla y llega al Alcázar, en donde «se cuenta que el poeta, perseguido, trabajó de jardinero bajo el cobijo de Romero Murube y allí coincidió con el Generalísimo, con lo cual se tuvo que marchar».
Finalmente, resaltó la relación de Miguel Hernández con las mujeres, destacando el papel de Maruja Mayo.