Sinopsis:

Página multimedia virtual sobre la vida, obra y acontecimientos del universal poeta Miguel Hernández -que murió por servir una idea- con motivo del I Centenario de su nacimiento (1910-2010). Administrada por Ramón Fernández Palmeral. ALICANTE (España). Esta página no es responsable de los comentarios de sus colaboradores. Contacto: ramon.palmeral@gmail.com

viernes, 15 de junio de 2012

El mito comunista de Miguel Hernández




Por Ramón Fernández Palmeral


Miguel Hernández fue republicano, socialista y comunista. Nunca leyó El Capital (1867) de Carlos Marx.  Esto nadie lo puede cuestionar, sin embargo, por lo que hemos leído de sus coetáneos, debemos hacer algunas puntualización sobre el comunismo de Miguel que era visceral y del momento. En aquellos años la única forma de ser progresista era la de ser comunista, pero los había ocasionales, de filosofía y de acción y ejecución. No es que queramos disculparle o quitarle méritos. Su máximo exponente ideológico se manifiesta en su poemario Viento del pueblo de septiembre de 1937, libro escrito en los primeros meses de la guerra, como el modo más eficaz y directo para alcanzar la justicia social, denunciando los abusos de poder y la explotación de los campesinos, en una España eminentemente rural.

Proclamada la II Pepública el 14 de abril de 1931 (a pesar de que en Orihuela había ganado la monarquía, no se pudo constituir al Ayutamiento, revocado por los republicanos y socialistas nombrando alcalde a Ricardo García López), Miguel se suma al carro socilaista junto a Ramón Sijé y Augusto Pescador, que acepta el nombramiento de hernández como presidente de las Juventudes Socialistas, más que nada testimonila porque no asiste al congreso nacional del PSOE porque dimitirá al cabo de dos meses en el cargo.

  La relación del desaparecido poeta con el periodismo es quizás una de sus facetas menos conocidas. No obstante, a los 21 años, Miguel Hernández ya solicitó de su mentor en carta l 10 de octubre 32, el canónigo y después vicario de la diócesis de Orihuela, don Luis Almarcha, el ingreso en la escuela de Periodismo  madrileño  El Debate  (organo de Acción Católica), por la convocatoria que había anunciado para formar periodistas. Lo que demuestras  que en estos años no tenía convicciones comunistas, será años depués cuando el convendrá serlo.

En su carnet del Quinto Regimiento de fecha 23 de septiembre de 1936, se anota que pertenecía a la organización del P.C. con carnet número 120.395. Es posible que se afiliara después del incidente con la guardia civil al ser detenido en San Fernando Henares donde pidió ayuda a la Alianza de Intelectuales Antifascistas. El 16 de enero de 1936 El Socialista publique un manifiesto con el título “Protesta en favor del poeta Miguel Hernández”, con motivo de la injusta detención que sufrió el poeta y una mujer que le acompañó, supuestamente Maruja Mallo. En el texto, se considera a Hernández “uno de nuestros poetas jóvenes de más valor”. Los nombres del manifiesto nos ofrecen una pequeña idea del respeto que despertaba nuestro poeta: García Lorca, José Bergamín, Alberti, Altolaguirre, Cernuda, César M. Arconada, Serrano Plaja y, entre otros más, Pedro Salinas.

Se alista voluntariamente pues no podía ser menos que sus amigos madrileños. Lo que no se ha investigado si Miguel sale de Orihuela por propia voluntad o como leva del ayuntamiento al Frente Popular. El alcalde de esa época era el sastre anarquista Francisco Oltra Pérez. Hay constancia de que mucho jóvenes eran alistados contra su voluntad en las filas del Frente Popular por los ayuntamientos.

El 18 de septiembre sale Miguel para Madrid y se hospeda en la pensión Vallehermoso 96. Visita a su hermana Elvira, sale con su cuñado Francisco Moreno Soriano, hacia el Quinto Regimiento en la calle Francisco Rodríguez. Se alista sin problemas pues pertenece al Partido Comunista con carnet . Francisco se alistará al día siguiente en la Comandancia de milicias populares de Claudio Coello. El testimonio de Elvira aconseja pensar que su alistamiento en el Quinto Regimiento fue voluntario y no forzado.

Actualmente en España no hay comunistas, sino políticos demócratas que ejercen una izquierda, a la izquierda del socialismo. Los verdaderos comunistas eran los del Quinto Regimiento, los rusos, los italianos Vittorio Vidali que vinieron a la guerra de España, junto a los amigos Rafael Alberti (poeta comunista oficial), María Teresa León , Pablo Neruda, Pablo de la Torriente Brau, el poeta argentino Raúl González Tuñón (quien se considera su padrino en el pensamiento comunista, había escrito sobre la Rebelión de Asturias), Carlos Contreras etc… Pérez Álvarez, lo calificó de juglar de Vidali en los diversos frente de batallas. Un militante de la CNT como Álvarez, dijo “La filiación de Miguel al comunismo no pasó de eso: de marchamo coyuntural propiciado por la guerra civil y en modo alguno por unas convicciones que le hubieran exigido…filosofía marxista”.

No somos los únicos que apreciamos cierta flaqueza en las ideas comunistas de Miguel, sino que ya habían sido otros amigos anteriores quienes lo apreciaron y comentaron, como el amigo y socialista Augusto Pescador Sarget. “En Chile me dijo Pablo Neruda que Miguel había sido Comisario del Partido Comunista. Miguel, que me hizo depositario de todos sus secretos, jamás me habló de su inclinación al comunismo… No tenía sentido político”. Miguel Signes comentó: “Miguel no estaba poseído de una mística y de una fuerza proselitista que jamás estuvieron ni en el alma ni en el cuerpo del autor de Perito en lunas… Miguel, en los últimos años de su vida, no hizo profesión ni de comunismo ni de otras ideologías”. Josefina Manresa: Él nunca me dijo que estuviera afiliado al Partido Comunista y que nunca tuvo carnet (lo cual no es cierto, a Josefina le convenía en el Régimen que su marido no fuese comunista, pues cobraba una pensión mensual de orfandad por el asesinato de su padre guardia civil por milicianos en Elda). En su epistolario no se aprecia el sentir comunista. Salvo lo que le escribió a Juan Guerrero Ruiz en junio de 1935 “Estoy harto y arrepentido de haber hecho cosas al servicio de Dios y de la tontería católica”, aquí si demuestra una condición comunista: el ateismo. Aquí hemos de observar que Guerrero Ruiz era secretario de un Ayuntamiento republicano de Alicante.

María Zambrano lo encuentra cambiado a su regreso de Rusia: “Fue a la vuelta de su viaje en grupo a la Unión Soviética cuando en Valencia, en las últimas veces que le vi, aparecía vuelto hacia adentro, enmudecido”.
M.H. tuvo una formación católica con los jesuitas de Colegio de Santo Domingo, educado en una Origüelica del Señor de iglesias conventos, sede episcopal y seminario. Por ello carecía de tradición, formación y de filosofía marxistas, su personalidad era versátil, y adaptabilidad a las influencias. Él siempre fue esponja. No le venía de familia, pues su padre era conservador y monárquico.
Bien en esto que Miguel perteneció al Partido Comunista con carnet, carnet del Quinto regimiento de P.C. que encontró Ramón Pérez Álvarez en una de la lejas superiores del armario de su casa al de la cárcel en 1946. estar afiliado no quiere decir ser comunista de convicción fanática y sectaria. Pues miguel en el aspecto político era cambiante.

Ramón Pérez Álvarez, comentó, no tenía más remedio que reconocer: "Cuando habla de Miguel y el P.C. quizá tenga razón. Yo tengo datos de esos "prontos" de Miguel. Si hablaba con socialista, se negaba. Si era de derechas, se negaba igualmente. Si hablaba con Almarcha, se decía religioso. No califico".
A lo que Guerrero Zamora especula y comenta: “¿Hipocresía, entonces? Rotundamente no. Timidez, sí, e inmadurez dialéctica, incapacidad como contrario, asentimiento —si el par¬dillo, en la vida, apenas tuvo tiempo de aprender a volar— de pusilánime, que todo eso amasaba conjuntamente con sus términos más opuestos la con¬sistencia de Miguel”.

Sabemos que Miguel era camaleónico debido a su poca formación y edad, se adaptaba a las circunstancias y a los credos de otros, con Almarcha era católico, con Lister, Vidali y el campesino era comunistas acérrimos, convencido y de paga, con Neruda al calor del interés de su promoción literaria.

A Isidoro Sánchez Morales acalde oriolano desde 1937 llegó a decirle:
“No tomes en serio mi locura; no olvides que fui lo que siempre fui; circunstancias especiales y locuras de poeta me han colocado en esta postura incómoda”.

La versión de Josefina es muy acertada: “Miguel era un hombre del pueblo, todo lo que quería y hacía, era para el bien del pueblo; yo no sé que nunca fuera de ningún partido, pero sí daba su apoyo a todas las luchas del pueblo". Es decir, era un Quijote en la guerra civil, juglar del Frente Sur, ideas comunistas que se reflejan en su poemario Viento del pueblo fiel exponente de ello.

En la cárceles se acercó a los comunistas, perteneció a una célula en Toreno, esta condición le motivó su traslado a la Prisión Provincial de Palencia como castigo y para separarlos, en Ocaña también se une a ellos para sobrevivir, y en Reformatorio de Adulto estuvo primero en cuarentena aislado, después salió un par de veces al patio y luego en la Enfermería.

Para ser un comunista verdadero fanático y sectario se necesitan mas redaños. Y no es que consideremos que ser comunista es malo o nefasto, sino que nos interesa la verdad, más que nada en un contexto político determinado y complejo. Tras la desbandada por efecto del golpe de Segismundo Casado, fueron los comunistas quienes le abandonaron. Durante el guerra el Partido Comunista le había exprimido gasta causarle una anemia cerebral, de la que no se recuperó, lo exprimieron como a un limón y “lo tiraron a los cerdos”.

Juan Guerrero Zamora, escribe:
La filiación de Miguel al comunismo no pasó de eso: de marchamo coyuntural propiciado por la conflagración y en modo alguno ror unas convicciones que le hubieran exigido el soporte de lo que, en su precaria cultura autodidacta… ni llegó a entrever: la filosofía marxista. Su fe política fue la del carbonero. Su comunismo, visceral. Que asumiera, de éste, la rebeldía contra los privilegios de clase, la decisión de abolir la miseria, los códigos de las reivindicaciones laborales, la solidaridad con los humillados, es cierto, pero porque en tales líneas de conducta convergen todas las aprojimaciones (sic) humanas, de cualquier credo, y convergía su sentir —Miguel fue un sentidor y no un pensador — y su natural generosidad, pronta a darse, de hombre bien y – vuelto a mi antiguo decir –intachablemente honrado. (pg, 57-58 Proceso a Miguel Hernández. El Sumario 21.001)

Cuando "La Pasionaria" y su secretaria Irene Falcón, y los Alberti, salen de Madrid para Elda (Alicante), para salir del aeródromo de El Fondón en Monóvar hacia Orán, en uno de los últimos cinco aviones, le dejan en Madrid, bajo el acoso de los esbirros de Casado deteniendo comunistas y encarcelándolos en los fielatos o controles. El traidor Casado quería entregar comunistas cual bolsa de monedas a Franco como Judas a los romanos. Bien es cierto que Miguel no quiso asilarse en la Embajada de Chile ni esté en la terna de los Alberti para entrar. El 13 de marzo de 1939, según versión de José María de Cossío, están juntos en Madrid, por lo tanto no pudo salir el día 9 hacia Cox como se pensaba, y se viene a Cox como puede.
Carlos Morla Linch en España de Federico García Lorca, dice que Miguel no se quiso asilarse en la Embajada de Chile. Lo que le dijeron a Miguel según versión de Pérez Álvarez es que no confiaban que las tropas de Franco respetaron la extraterritorialidad de las embajadas, por lo tanto no estaba seguro allí. O sea, una condición adversa. Y otra que el cupo ya estaba cubierto. Miguel era muy popular y conocidos en la Guerra Civil, y peligrosos su asilo. Su poema “El general Pitiminí” donde se satiriza a Franco no era la mejor carta de recomendación.

En Memoria de la melancolía, de María Teresa León, la memoria no es siempre el mejor aliado de la verdad, pues con el tiempo el deseo de una anécdota formará parte de nuestra realidad. Escribe que a preguntas de María Teresa, Miguel le respondió:

-Yo no me refugiaré jamás en una embajada. Me vuelvo al frente. Nosotros insistíamos: Ya sabes que tu nombre está entre los que Pablo Neruda ha conseguido de su (gobierno que tengan derecho de asilo. Miguel se ensombreció aún más.
[Cómo se iba a volver Miquel al frente si ya se había acabado la guerra, y Casado estaba deteniendo a comunistas como a Miguel]
-¿Y vosotros?, nos preguntó Miguel. -Nosotros tampoco nos asilaremos. Nos vamos a Elda con Hidalgo de Cisneros. Miguel dio un portazo y desapareció.
Ignacio Hidalgo de Cisneros y López de Montenegro fue un militar y aviador español. Durante la Guerra Civil fue el jefe de la Fuerza Aérea Republicana.
El 5 de marzo de 1939 se hallaba en la Posición Yuste (chalet incautados a sus propietarios) junto a Juan Negrín y otros militares republicanos como Modesto, Tagüeña y Líster, partió al exilio el 6 de marzo.
Lo lógico es que Miguel le hubiera dicho a María Teresa León “Si os vais a Elda, llevadme con vosotros porque de Elda a Cox no hay más de ochenta kilómetros”. Pero no fue así el matrimonio Alberti se marchó de Madrid y lo dejaron a sus suerte. Luego años después, y en 1942, Rafael Alberti supo aprovecharse el silencio –mortis- de Miguel en la tumba de Alicante, y hacer él su propia versión acomodada a su conveniencia, como la edición pirata de El rayo que no cesa en Buenos Aires, pirata porque no pidió permiso a la viuda Josefina Manresa y el prologo de Alberti suena un poco falso, ya a toro pasado.

Por ello entendemos que esta entrevista citada en Memoria de la melancolía no es del toda cierta.
También es conocida el testimonio de María Teresa León en el diario El Nacional de Bogotá en 1957. “Miguel iba a desaparecer también como había desaparecido Federico García Lorca. Sentí mucha pena. Pocos días antes [no sabemos cuando] yo había discutido muy violentamente con él no tenía ningún derecho a hablar así de una mujer y extender su juicio a todas la mujeres de la Alianza [a las que llamó putas] Eso no es de hombre. A la contestación suya le pegué una bofetada.
Que le pegara la coronela María Teresa León una bofetada tanto a Miguel como a Alberti, o al más pintado es muy posible; ahora que Miguel dijera “Veo aquí a mucha puta y mucho hijo de puta”, cuando celebraban una fiesta de disfraces en plena guerra civil en la Alianza de Intelectuales Antifascistas (palacio incautado a de los marqueses de Heredia-Spínola, en marqués del Duero 5), no creo que fuera acierto, pues Miguel siempre fue muy respetuosos con las mujeres a las que generaba simpatías.

Por su parte, Pérez Álvarez, además de acometer contra Neruda, también arremete contra Alberti en sus cargos. Dice: En cuanto a las gestiones que se ha querido apuntar Alberti sobre el posible asilo de intelectuales, especialmente sobre Miguel, oigamos lo que dice el señor Morla:

"Las peticiones de asilo siguen; anoto aquí las que me vienen a la memoria. El poeta don Rafael Alberti me recomienda a varias personas que pertenecen a la Alianza de Intelectuales, que quedan aceptadas: don Fernando Echeverría, Ingeniero de Fortificaciones; Pablo de la Fuente, escritor y don José Miñano, Secretario de la Alianza". De Miguel nada. No figura, como se ve, entre sus recomendados.

José Valero Escandel, escribe en su artículo publicado en la Red “El final de la República: La posición Yuste” [diez días de gobierno de la República en Elda]
“Antes que nada sería conveniente aclarar que el conjunto de lugares incautados —para residencia del Gobierno, para sede del Buró Político del PCE, para instalación de despachos ministeriales y para residencias de altos cargos— se extendían en un radio de varios kilómetros. Hay que recordar que en aquellos diez días del "gobierno de Elda", como lo llama Tamames, acudieron bien a la "Posición Yuste" o bien a la "Posición Dakar" (sede del PCE) ministros como Álvarez del Vayo, Uribe, Paulino Gómez, Moix, Segundo Blanco, Velao o González Peña; militares como Modesto, Líster, Hidalgo de Cisneros, Miaja, Galán, Casado, Matallana o Cordón; dirigentes comunistas como Dolores Ibarruri, Palmiro Togliatti, Stepanov, Irene Falcón, Tagüeña o Checa; intelectuales como Rafael Alberti, María Teresa León o Fernando Claudín... aunque algunos de ellos en estancias de pocas horas. Tras la llegada de Negrín a la finca "El Poblet" y la conversión de ésta en "Posición Yuste" se instalan en el lugar un destacamento militar y una decena de funcionarios civiles. No es de extrañar que los enemigos de Negrín le acusen de que no pretende rehacer el Estado, sino defenderse para preparar la huida”.
En Cox es visitado por Ramón Pérez Álvarez. Primero y le cuenta su salida de Madrid y la persecución a los comunistas. Miguel se acerca a Alcoy, según consta en un salvoconducto expedido el 24 de marzo 1939 en el CRIM. Con Ramón va a Alicante el 28 de marco en un camión de la Academia de Carabineros, para gestionar unos pasaporte con Juan Guerrero Ruiz, y también se entrevistan con José Juan Pérez músico y ateneísta. El 18 de abril consigue salvoconducto para marchar a Sevilla, Jerez y Cádiz. Lo demás es ya sabido.

A Antonio Ramón Cuenca, un compañero del Reformatorio de Adultos de Alicante, a pregunta de éste, le comentó que los amigos del Partido comunista le abandonaron. Las revistas del exilio Romance, Litoral –etapa mexicana-, España peregrina, no le dedicaron ni un solo recuerdo, ni la más mínima mención. Le habían dejado solo. En contra de los mitos, y de la verdad, quienes le salvaron de ser fusilados tras su condena a la pena de muerte fue José María de Cossío y sus amistades falangistas y franquistas

Miguel se vio sumida en la explosión política del momento, convencido de que hacía lo correcto. El historiador Vicente Ramos escribe que Miguel fue en sí, un gran poeta social, no político, no partidista.

Conclusión: Miguel era comunista de carnet, pero no fanático. Comunista de pensamiento y convicción al defender a los jornaleros contra el explotador. Puedes viajar a Rusia y venir desengañado como lo vino él. Otra asunto es la luchar la legitima contra el general Franco. La lucha contra el capitalismo como cáncer de la sociedad del bienestar. Sin embargo, sus ideas iban más allá de la lucha de clases, era la de mejorar el mundo desde la justicia y la libertad pero no desde el comunismo ruso, que como hemos visto ha fracasado, o como el capitalismo salvaje que también ha fracasado. Sus ideas eran las de hacer ver al pueblo su posición de explotado y explotable, y que por la libertad había que morir y luchar. Sus amigos y jefes comunistas le abandonaron a su suerte y no le invitaron a salir de España desde Elda. En definitiva, que era menos comunista lo que algunos partidos políticos le quieren convertir: en mito comunista.

BIBLIOGRAFIA:
LIBRO DE “SESCA” (RAMÓN PÉREZ ÁLVAREZ. YO ESCRIBO Y HABLO DE UN MIGUEL REAL). Y DE JOSÉ LUIS FERRIS (MIGUEL HERNÁNDEZ. PASIONES, CÁRCELES Y MUERTE DE UN POETA). JOSÉ GUERRERO ZAMORA (EL SUMARIO 21.001), José Ramón Valero Escandell,“El final de la República: La posición Yuste”, Publicado en Tiempo de Historia nº 83 octubre de 1981. Eutimio Martín, El oficio de poeta 2010


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