Sinopsis:

Página multimedia virtual sobre la vida, obra y acontecimientos del universal poeta Miguel Hernández -que murió por servir una idea- con motivo del I Centenario de su nacimiento (1910-2010). Administrada por Ramón Fernández Palmeral. ALICANTE (España). Esta página no es responsable de los comentarios de sus colaboradores. Contacto: ramon.palmeral@gmail.com

domingo, 10 de mayo de 2026

Alicante: Lugar de la Memoria Histórica y Democrática. Comisión Cívica de Alicante

 Comisión cívica de la Memoria Histórica

Las primeras reuniones para poner en valor a los represaliados por la guerra civil y su legado político y cultural se celebraron en 1976 y fueron los antecedentes de la actual Comisión Cívica, que celebra esta efeméride con actos con la intención de mantener su actividad pese a la "hostilidad" institucional

Este mensaje sobrevivió hasta 1981, tal como destaca el historiador Paco Moreno Sáez, uno de los que contribuyeron a los cambios en una ciudad que había escondido su pasado después de presenciar el final de la Guerra Civil con la ocupación de las tropas italianas, en sintonía con el ejército sublevado que lideraba Francisco Franco, que se convirtió en el director del país. Moreno participó en los prolegómenos de la Comisión Cívica, constituida formalmente en 2001 pero cuya creación no se explica sin unos precedentes que ahora cumplen medio siglo.

Corría el año 1976 y el cantautor Adolfo Celdrán protagonizó el «Homenaje de los Pueblos de España» al poeta Miguel Hernández en diferentes ciudades españolas y en más de cien municipios de la provincia de Alicante. Las autoridades franquistas, presentes en los primeros años tras la muerte del dictador, no favorecieron aquellos conciertos, aunque tampoco pudieron impedirlos todos con la ferocidad característica de años anteriores en una época en el que el contexto internacional convertía la democracia en el desenlace más probable, con la correspondiente adaptación de gran parte del franquismo institucional.

Celdrán y Moreno estuvieron desde el primer momento en aquellos primeros actos. El historiador recuerda también el «Homenaje Internacional a los Tres Poetas del Sacrificio», en referencia a Miguel Hernández, Federico García Lorca y Antonio Machado, que se produjo en 1985, y valora que después de media década se hayan señalizado hechos trágicos como los desarrollados en el Mercado Central, en el puerto, en el cementerio o en el Campo de los Almendros.

Primeros pasos

Por su parte, el cantautor, que será homenajeado el jueves 14 de mayo en la Facultad de Educación de la Universidad de Alicante en el marco de la celebración de la efeméride, recuerda sus primeras contribuciones a la memoria democrática con la musicación de poemas de Miguel Hernández, cantados frente a su tumba o incluso ante su viuda, Josefina Manresa. «Formamos un grupo sin denominación que se reunía para organizar actividades relacionadas con la memoria», explica.

Homenaje a las víctimas del bombardeo del Mercado Central en 1938, uno de los actos promovidos por la Comisión Cívica.

Homenaje a las víctimas del bombardeo del Mercado Central en 1938, uno de los actos promovidos por la Comisión Cívica. / Jose Navarro

En aquel grupo estaban las dos personas citadas junto al escultor Arcadio Blasco, el pintor Mario García Vicedo, el escritor y cronista Enrique Cerdán Tato, el fiscal Miguel Gutiérrez Carbonell, el locutor Julián Antonio Ramírez, el dirigente comunista Antonio Martín Lillo o Luis Pesquera, dueño de la antigua librería Compás, ubicada entonces en la calle San Leandro y centro de reuniones de aquel grupo que acogió a otras personas. «De ahí salió la Asociación de Estudios Miguel Hernández», primera denominación de aquel grupo, que «no fue legalizada hasta unos años después», añade.

El grupo de personas que formaron esta entidad y la posterior Comisión Cívica se encargaba, cada año, de depositar flores en la tumba del poeta cada mes de marzo, coincidiendo con la fecha de su muerte. La reivindicación de los poetas represaliados sirvió «para rescatar la memoria en aquella época, cuando aún no se reivindicaba la memoria histórica como tal», recuerda Pesquera.

Respeto a las víctimas

Más tarde llegaría la lucha por las exhumaciones, que formalmente lidera en la ciudad la Asociación de Familiares de Represaliados por el Franquismo del Cementerio de Alicante pero que siempre contó con el apoyo de la Comisión Cívica, que se constituyó formalmente en 2001. Antes, Pesquera rememora «descubrir la fila 2 - 7 de la parcela 12 al preguntar por nombres de represaliados». «Todos estaban allí, y a partir de ahí empezaron las investigaciones a fondo, después de los primeros estudios, aunque no había dinero ni apoyo», afirma.

En aquellos años se incorporó a la Comisión, estando ya constituida, Miguel Mauri, que tenía interés en «conocer el pasado y transmitirlo tal y como ocurrió», ya que «sin conocer la historia no hay base para construir el futuro». Mauri detalla que las tareas de «divulgación» desarrolladas desde la entidad contribuyeron a «poner nombre a los 724 fusilados en el Cementerio de Alicante cuando no había nada, más allá del listado en un libro de texto». Lograron, celebra, «hacer públicos estos nombres colocando placas y dando a conocer a los familiares donde se encontraban los restos de sus seres queridos».

El recuerdo al poeta Miguel Hernández en su tumba, promovido cada año por la misma entidad.

El recuerdo al poeta Miguel Hernández en su tumba, promovido cada año por la misma entidad. / Matías Segarra

El objetivo, afirma, era situar Alicante «en el mapa de la memoria», hecho que se logró en noviembre del año pasado, con la declaración del Gobierno central de «Lugar de Memoria Democrática», título que a día de hoy solo ostentan Alicante y Gernika. Todo esto se consiguió, asegura Mauri, después de «años en los que se dio a conocer el papel del Stanbrook», el barco que partió con más de 2.000 exiliados a Orán en los últimos días de la Guerra Civil; «el homenaje a las víctimas del Mercado Central», repetido en cada aniversario; o «la tragedia del campo de concentración de Los Almendros».

Preguntado por como percibía la sociedad todo este trabajo en una época en la que la memoria democrática aún no se había situado en la agenda política, Mauri apunta que nunca se sintieron extraños. «No vivíamos en la mentira ni en el odio, sino que divulgábamos hechos históricos a través de trabajos serios, y los actos siempre fueron bien recibidos».

A esta tarea de divulgación están llamados a participar los profesores. Isabel Selfa, que llegó a la Comisión Cívica hace ocho años y es hija de un represaliado, cree que «es fundamental implicar a los docentes para que no se olviden determinadas figuras y hechos olvidados y para lograr la justicia y la reparación que se merecen».

Logros y obstáculos

Algo antes se incorporó Vicente Carrasco, hace ahora 12 años, y cree que «los partidos involucionistas han intentado frenar los avances, pero les será muy difícil desmontar una realidad consolidada». «Ese es, seguramente, el mayor éxito del trabajo por la memoria democrática: haber puesto en la agenda una serie de hechos que no se pueden negar», agrega.

En Alicante, estos hechos se concentran en diferentes lugares hoy señalizados. Óscar Llopis, portavoz de la entidad, destaca que «todo esto se ha logrado contra viento y marea, y aún hay que luchar por mantenerlo ante gobiernos hostiles», en referencia los ejecutivos del Ayuntamiento de Alicante y de la Generalitat, que según él «no tienen ninguna voluntad política de colaborar».