Sinopsis:

Página multimedia virtual sobre la vida, obra y acontecimientos del universal poeta Miguel Hernández -que murió por servir una idea- con motivo del I Centenario de su nacimiento (1910-2010). Administrada por Ramón Fernández Palmeral. ALICANTE (España). Esta página no es responsable de los comentarios de sus colaboradores. Contacto: ramon.palmeral@gmail.com

sábado, 2 de julio de 2022

Óleo de 80 X90 "Las alpargatas del poeta" por Ramón Palmeral

 



Obra de Ramón PALMERAL seleccionada para la exposición en la Sala Emilio Valera de la Fundación CAM de Alicante. del 1 al 15 de junio. Calle Ramón y Cajal.  Inauguración el día 1 a la 20 horas.  Título: "Las alpargatas del poeta Migule Hernández", óleo de 80 x 90 cm.

Exposición en septiembre de 2015 en la Asociación de Artistas Alicantinos

Ramón Palmeral perteneció al Grupo Vanguardia 5 de Alicante.


Autor del libro de 2022: "80 años de la muerte de Miguel Hernández", diponible en Amazon



................................. Texto del libro "Miguel Hernández, el poeta de la tres heridas" AMAZON, por 10,42 €........Fragmento de la obra:



   3.4).- Viaje a Andalucía y preso en Rosal de la Frontera

    El 18 de abril de 1939 Miguel consigue un pasaporte de la Comandancia Militar de Orihuela para trasladarse a Sevilla, Jerez y Cádiz, y no para Madrid como se suele escribir reiteradamente por los biógrafos.  Se encuentra “atado a la vida en libertad” y sin recursos económicos y en la Vega Baja no puede trabajar de escritor que es lo deseaba.  Sale en tren desde Orihuela el 22 de abril con 200 pesetas que de dio su hermano Vicente (ya que no se hablaba con su padre), vestía un traje azul que tuvo que vender luego en Portugal, también llevaba La destrucción o el amor de Vicente Aleixandre, y una carta de éste corrigiéndole un trabajo, mas un ejemplar de el auto sacramental Quien  te ha visto y quien de ve y sombra de lo que eras (que le publicó José Bergamín edición de la revistas Cruz y Raya, Madrid, verano de 1934), ahora sí le interesaba parecer un autor religioso, además llevaba el salvoconducto expedido por su cuñado en Alcoy y el pasaporte de la Comandancia Militar de Orihuela.
    Si hubiera ido a Madrid en tren, es muy probable que hubiera sido detenido en el primer control franquista por no llevar pasaporte con ese destino (en aquellos años no había libertad de movimientos).  Además se lo confirma a Cossío el 19 de abril “Salgo para Sevilla seguramente, y pronto. Allí espero ver a Guillén y a otros amigos y espero hallar una buena acogida entre ellos”.  Y lo más evidente no hay cartas desde Madrid a Josefina.
     El tren hacía trasbordo en Alcázar de San Juan, donde escribe a su mujer donde le dice que ha visitado a los tíos y unos primos de ella. Llega a la estación de Córdoba en Sevilla y busca a Joaquín Romero Murube, director de palacio Alcázar, junto a la catedral y la Giralda.    Circula la leyenda urbana de que Murube le tuvo oculto como jardinero en los Reales Alcázares de Sevilla, para quitarlo de la vista de Franco que por esas fechas estaba allí. En esa fecha ni Franco estaba en Sevilla, ni el general conocía a Miguel, ni éste fue jardinero. De haber sido así, se lo hubiera contado a Josefina.

     Pasa unos días en Sevilla,  manda una estampa de Jesús del Gran Poder (el Señor de Sevilla) a los padres de Ramón Sijé. En otra carta le cuenta a su mujer que Sevilla es el paraíso “yo he cogido una indigestión de pescado” (sería el típico pescado frito adobado de los bulevares  a la orilla del Guadalquivir en la calle Betis). Parece ser que estuvo unos día en casa de Eduardo Llosent (este estaba en Madrid), calle San Vicente nº 22, rodeado de criados. (Es la dirección que le da a Josefina para que ella dirija las cartas allí).  Como no encuentra refugio seguro en Sevilla, estuvo  marcha a Cádiz, en busca de Pérez Clotet (que fue director de la revista Isla, y donde se publicó una reseña de Perito en lunas y una octava real), pero no le encuentra ya que estaba en su pueblo de Villaluenga del Rosario.
      En Huelva está el 29 de abril, escribe a su mujer y al consulado de Chile en Lisboa.  Escribe una carta a Lisboa, suponemos que escribe al Consulado de Chile (Gabriela Mistral estaba en 1939 en el Consulado de Niza). Un camión le lleva de Huelva a Aroche (sin parar en Valverde del Camino). Escribe en su memorias Diego Romero Pérez, natural de  Valverde del Camino (Huelva) según su libro Miguel Hernández  en mi recuerdo (Camas, 1992), era el contacto pensado por Miguel  para pasar a Portugal. Lo cual no pude ser cierto, ya que al abogado lo conoció meses después cuando Miguel estaba preso en la prisión de Torrijos, lo verá el 2 de agosto de 1939 y otra vez el 15 de septiembre de 1939, al salir de la prisión de Torrijos 65 cuando se entrevista con él, y es quien redacta la solicitud del salvoconducto en el Gobierno Civil de Madrid para ir a Cox. Caminando desde Aroche cruza el río Ribera de Chanza, llega a Santo Aleixo, vende un traje y el reloj que le regaló Vicente Aleixandre para su boda, le dan unos escudos, este mismo comprador lo debió denunciar  a la policía.
     El 3 de mayo será detenido por la Policía Internacional Portuguesa, salazarista, cerca del pueblo de Moura, porque “había pasado clandestinamente la frontera por lugares no autorizados para hacerlo” que le pone a disposición de la policía española (Cuerpo de Investigación y Vigilancia de Fronteras) en Rosal de la Frontera (Huelva), según el atestado que se inició el día siguiente.  Será “estrechado a preguntas”, vejado y maltratado durante un interrogatorio que duró diez horas seguidas, luego retornará al Depósito Municipal del Ayuntamiento de Rosal donde estuvo 5 días. El alcalde recibe orden del Gobernador Civil de Huelva para que el día 9 de mayo a las 6 de la mañana lo entregue a una pareja de la Guardia Civil que lo traslada a la Prisión de Huelva, con destino a la de Torrijos 65 de Madrid. 



       3.5).-Se le instruye el sumario de urgencia 21.001

    Los agentes del Cuerpo de Investigación y Vigilancia  de Rosal de la Frontera: Antonio Márquez Bueno y Rafael Córdoba Collado, instructores del atestado, lo ponen a disposición del Ilmo. Sr. Secretario de Orden Público e Inspector y Fronteras de la Provincia (situado en el Gobierno Civil de Huelva), éste envía al detenido y las diligencias,  según escrito del día 9 de mayo, se supone, a dos autoridades:  al Gobernador Civil de Madrid  y al Gobernador Militar de Madrid según el telegrama de 28 de mayo. A los efectos de sanción gubernativa y a la vez iniciar juicio penal por ser escritor al servicio de la República, delito según la Ley de Responsabilidades Políticas. Puesto que el paso de frontera suponía además una sanción administrativa y no penal, lo pena se derivaba del hecho de ser escritor “rojo” (se citan revistas como El Ataque, El Mono Azul, Lucha, el Comisario y Occidente).   Pero en el Sumario 21.001 no aparece el escrito del Gobernador Civil de Huelva dirigido al Gobernador Civil de Madrid (Jefatura del Servicio Nacional de Seguridad. Detenidos gubernativos), porque es lógico que no esté un  expediente gubernativo. Sí aparecen en el Sumario 4.487 (libro EL otros sumario contra Miguel Hernández de Enrique Cerdán Tato, 2010, Ayuntamiento de Elche).
     Según se desprende de los escritos cruzados entre el Jefe del Servicio Nacional de Seguridad y el Comisario Jefe de Investigación y Vigilancia de fecha 3 de junio y 22 de junio, las diligencias se extraviaron en el traslado del preso. O una vez en la prisión de Torrijos 65 desaparecieron. Son dudas que surgen de los hechos de sus puesta en libertad

     El Gobernador Militar de Madrid envía las diligencias, que ellos sí había recibido al Auditor de Guerra del Ejército de Ocupación de Madrid, quien a su vez  se los remite al Juzgado Militar Permanente nº 5 de Madrid con fecha 9 de junio, cuyo juez militar es el comandante Arsenio Rodricio Arias, por providencia del 9 de junio de 1939 donde  ya le ha puesto el número 21.001, se inhibe por ser Miguel escritor y lo vía al Juzgado Militar de Prensa, sito la plaza de Collado, nº 4 (lugar donde estuvo la Asociación de Prensa), de Madrid, por ser Miguel, un periodista y escritor, que lo presidía  capitán   jurídico Manuel Martínez Gargallo, lo recibe según providencia el 4 de julio, el 6 le toma la primera declaración indagatoria que es donde confirma y se ratifica que es escritor (y se añade que es de ideas antifranquistas y revolucionarias) donde da los nombres de personas que pueden confirmar su buena conducta mediante avales (en esta época los avales tenían una importancia decisiva para los penados): José María de Cossío, Juan Bellod Salmerón, Luis Almarcha, Ernesto Giménez Caballero y Rafael Sánchez Maza.  También confirma que en marzo del 37 estuvo tratando de reorganizar la extinta “Barraca” de Federico García Lorca.
     Se sobreentiende que el Gobernador Civil de Huelva envió al detenido a la prisión de Torrijos con una copia carbón de  las diligencias; y a su vez, el original para Gobernador Militar de Madrid.
     Previamente el 6 mayo, Miguel había escrito a Josefina pidiéndole que recabara informes de conducta a las personas antes citadas, incluso estaba Baldomero Jiménez (sic), Giménez Giménez, entonces Alcalde de Orihuela.

     El 30 de mayo le confirma en carta a Josefina que ha recibido el aval de Juan Bellod
 Salmerón desde Valencia y dice Miguel a su mujer que lo utilizará cuando le llamen a declarar. Este aval de Bellod que era secretario de la jefatura Provincial de la Milicia de F.E.T. y de la J.O.N.S. de Valencia, no aparece en el Sumario de urgencia 21.001. El abogado defensor Diego Romero Pérez no entregó el aval al Juez Instructor Gargallo. Diego Romero era Alférez Provisional de Infantería y perteneciente a la Auditoría de Ejército e Ocupación, ya que  éste le devolvió  el aval al salir de la Prisión de Torrijos 65, el 15 de septiembre, ¿por qué? Este aval sí  aparecerá en el segundo Sumario, en el 4.487,  del Juzgado Militar de Orihuela, porque Miguel que lo tenía en su poder lo entregó el 1 de octubre del 39 al Juzgado Militar de Orihuela, en las diligencias indagatorias. También llevaba consigo un certificado de buena conducta que le extendió su abogado defensor para solicitar salvoconducto en el Gobierno Civil de Madrid para poder venir a Cox. Ambos documentos: aval y certificado que el Juez de Orihuela no envió al Juzgado Militar de Prensa, a pesar que dos veces, el 23 y 27 de octubre del 39 le pidió que se inhibiera y le remitiera la totalidad de lo actuado, donde además le comunica que por “error material” (no sabemos qué es un error material) había sido puesto en libertad por la Dirección General de Seguridad. 
     El 6 de julio del 39 presta la primera declaración indagatoria ante el Juez Militar de Prensa Manuel Martínez Gargallo, donde manifiesta su oficio de escritor, reconoció sus ideas antifascistas y revolucionarias, que perteneció a la 1º Brigada Móvil,  que trató de reorganizar "La Barraca", que es autor de Viento del pueblo, libro al servicio de la cusa del pueblo,  que recocía que la Causa Nacionalista era una invasión, que Carlos Morla le aconsejó que se marchara a Chile, asegura "que ni ha asesinado ni denunciado a persona alguna", y da los nombres de personas que pueden avalar sus buen conducta.
   
    El juez Gargallo pedirá informes al Ayuntamiento de Orihuela, que remitirá firmado por el alcalde con fecha 14 de julio,  Baldomero Giménez, cuyo informe será desfavorable: “su actuación en esta ciudad desde la proclamación de la República ha sido francamente izquierdista, más aún marxista, con activísima propaganda comunista, con labor comunistoide...
     Tampoco se unió al sumario la carta del vicario don Luis Almarcha, de la que habla Miguel en su epistolario de 22 de agosto de 1939 “He recibido el certificado de don Luis Almarcha. No es gran cosa lo que dice, pero servirá a mi abogado defensor probablemente...” ¿qué hizo el alférez-abogado Diego Romero con la carta de don Luis Almarcha? Aunque como se ha comentado ya, a don Luis le interesaba más un trofeo de redención política y espiritual, que su cuerpo, por eso en el año 42 le obliga a un casamiento religioso “in extremis” o “in articulo mortis”,  en el Reformatorio, a modo de victoria personal.
     O sea, estos dos avales, que eran decisivos, no aparecen en el sumario 21.001, que sin duba hubieran servido de atenuantes para el Juicio de los dos  Consejos de Guerra, el fallido del 7 de octubre del 39 y el del 18 de enero del año siguiente en que se le sentenció a muerte.
   Sí está la carta de la Editorial Espasa-Calpe informado de su conducta, o sea, hemos de entenderlo como un informe indirecto de Cossío:

     “Miguel Hernández Gilabert no prestaba sus servicios directamente a esta empresa, sino a las órdenes de uno de nuestros directores literarios, pero podemos manifestar que su conducta ha sido en todo momento correcta, lo mismo para su jefe que para las demás personas de esta editorial. Por Dios, por España y su Revolución Nacional-Sindicalista”. La misiva contenía en su parte inferior una posdata: “Su jefe, D. José María de Cossío, se halla actualmente ausente y oportunamente le daremos cuenta de este requerimiento, para que dé a usted su informe”.

     El 20 de julio el Juzgado Militar de Prensa, Manuel Martínez Gargallo, y con la manifestación del poeta-pastor solicita sus obras literarias Viento del pueblo y Teatro en la guerra.

     El 6 de septiembre comparece de nuevo ante el Juez Martínez Gargallo para prestar nueva declaración y diligencias indagatorias, actuando como secretario Antonio Luis
 Baena Tocón. Donde vuelve a manifestar su oficio de escritor (en esto el Juez tenía mucho interés en que así se declarara, por ser delio de propaganda revolucionaria). Manifiesta que no fue Comisario Político en la 1º Brigada del Campesino, a pesar de que así se afirmaba en la Introducción de la obras "Teatro en la guerra", que estuvo en el Santuario de la Virgen de la Cabeza como agente de propaganda con el Comandante Carlos (Vittorio Vidali). Le preguntado si había presenciado la muerte del Capitán Cortes, manifestó que no, que éste había muerto en el hospital a consecuencia de las heridas en la lucha, y vuelve a dar los nombres de personas solventes, solo señala a dos: a Cossío y a Juan Bellod.

      El 9 de septiembre el Juez pide ejemplares de a los diarios Arriba, El Sol y La Voz, donde Miguel publicó artículos y firmo el manifiesto de la Alianza de Intelectuales Antifascistas.
       El 15 de septiembre Antonio Luis Baena Tocón, secretario de Gargallo y alférez de cuerpo jurídico hace una transcripción del manifiesto de los Intelectuales Antifascistas “A los intelectuales antifascistas de todo el mundo”, donde figura Miguel entre otros intelectuales republicanos que se había publicado en El Sol el 19 de noviembre de 1936.
     El 15 de septiembre es puesto en libertad por el Gobernador Civil de Madrid.
     El 28 de septiembre el Fiscal del Ejército de Ocupación bajo la firma de Ramón Orbe, solicita la pena de muerte, por un delito de adhesión a la rebelión militar párrafo 2º de art. 238 de C.J.M. (La ley al revé) y otros delitos accesorios.
     El 7 de octubre del 39 se reúne el Consejo de Guerra Permanente nº 6 para juzgar a Miguel pero tiene que suspenderlo por haber sido liberado el procesado como preso gubernativo el pasado 15 de septiembre. El Presidente pide explicaciones por esta libertad que “no parece legítima” y pide un procedimiento de esclarecimiento.
    El 10 de octubre la Auditoria de Guerra, remite el sumario otra vez al Juez Militar de Prensa y ordena su captura e ingreso en prisión, sin saber que ya estaba detenido en los sótanos del seminario de San Miguel de Orihuela.

    El 20 de octubre el Directo General de Seguridad tiene que dar explicaciones al Juez Gargallo, donde le dice que había recibido el oficio nº 9.939, del Gobernador Civil de Madrid. Ordenan al Agente Sr. García del Paso hacer un informa de los hechos, y expide uno favorable sobre la conducta de Miguel y además se deduce que se entrevistó con Cossío. Quien le expide otro informe también favorable, al que considera una persona inofensiva que nunca se metió en Policía (sic, Política), que observa una conducta intachable y que llevaba detenido mucho tiempo como detenido gubernativo desde mayo. Y se argumentaba que las diligencias habían sido extraviadas y nunca llevaron a la Auditoría.

     El 18 de enero de 1940, se reúne de nuevo el Consejo de Guerra Permanente, esta vez es el  nº 5 y no el nº 6, el presidente del  Tribunal era el comandante Pablo Alfaro Alfaro, asesorado por 4 vocales capitanes, junto a 28 detenidos más le condenan a muerte. El abogado defensor militar Diego Romero no se presentó al juicio porque se había trasladado a Valverde del Camino (Huelva) para preparar oposiciones a Notaría. O sea, Miguel quedó en total indefensión en el juicio oral. Porque todo era una pantomima, esta prejuzgado. Deduzco que Miguel ya estaba condenado a muerte, incluso antes del juicio político más que delictivo infundado. Ahora la ejecución de la sentencia a muerte la tiene que  firmar el Caudillo.
                           Texto de la condena dice literalmente:
             RESULTADO: probado y así lo declara el Consejo que el procesado MIGUEL HERNÁNDEZ GILABERT, de antecedentes izquierdistas se incorporó voluntariamente en los primeros días del Alzamiento Nacional al 5º Regimiento de choque e intervino entro otros hechos en la acción contra el Santuario de Santa maría de la Cabeza. Dedicado a actividades literarias era miembro activo de la Alianza de Intelectuales Antifascistas habiendo publicado numerosas poesías y crónicas, y folletos, de propaganda revolucionaria y de excitación contra los procesos de orden y contra el Movimiento Nacional, haciéndose pasar por “el poeta de la revolución”.


     El 19 de junio del mismo año, en la prisión de Torrijos recibió la visita de José María Cossío y de José María Alfaro, falangista, que le prometen hacer gestiones al  más alto nivel con el ministro sin cartera Rafael Sánchez Maza y con Dionisio Ridruejo, si hace un gesto y escribe favorable sobe el nuevo régimen. De hecho, Cossío se lo comenta a Rafael Sánchez Mazas, Vicesecretario de F.E.T y de las J.O.N.S; y éste a su vez al general Emilio Varela
    Por otro orden de actuaciones, el Sr.  Dionisio Ridruejo,  a la sazón Director General de Propaganda, escribió al ministro de Educación Nacional José Ibáñez Martín, para que mediara también en el indulto de la pena de muerte, y no se repitiera el caso Lorca. Extrañamente José Ibáñez, responde a Ridruejo el 7 de enero de 1040, antes del 18 de enero del aquel año, cuando fue su condenado a muerte.

        El 24 de junio del 40 Varela  le comunica a Mazas que el Generalísimo que le han concedido el indulto de la pena de muerte y conmutado por la pena inmediata inferior, fecha 24 de junio de 1940. Cossío recibe la misma información de Carlos Santís de fecha 27 de junio mismo año.
    José María Cossío acudió al Reformatorio de Adultos de Ocaña para entrevistarse con Miguel otra vez más, quien le ofrece la libertad a cambio de colaborar con el Régimen. Propuesta que Miguel rechazó de lleno y se enfadó notoriamente, él era el autor de Viento del pueblo (poemario de 1937 al servicio del pueblo) y no podía traiciona sus ideales, y a los lectores de sus poemas, entendidos por la Justicia como marxista y  revolucionarios.

       (He de destacar que la información ha sido tomada del libro de Juan Guerrero Zamora Proceso a Miguel Hernández. El Sumario 21.001,  Editorial Dossat. S.A. 1990).



3.6).- Puesta en libertad. El otro sumario a Miguel Hernández el nº 4.487

         Como he comentado fue puesto en libertad el 15 de septiembre de 1939 junto a otro detenido llamado Andrés García del Valle, se supone que por error administrativo (la Prisión de Torrijos informó que los pusieron en libertad por mandato del Juzgado Militar de Distrito de Buenavista y del Excm. Sr. Director de Seguridad. Sin duda, como ya se ha dicho, por el extravío de las diligencias, basado en el informe positivo del agente García del Paso y de José María de Cossío ante la autoridad gubernativa (Gobierno Civil de Madrid ya descrito), no judicial, y por llevar mucho tiempo como preso preventivo. Por la Dirección de Seguridad de Madrid. El Gobernador Civil le extiende un salvoconducto con el certificado  expedido por el abogado Diego Romero para viaje a Cox (figura en el Sumario 4.487).
        No se cree que  fue puesto en libertad por la intercesión de Pablo Neruda ya en París con el cardenal francés Baudrillart, éste se limitó a enviar  una nota al embajador de España en París, José Félix Lequerica, y ésta a su vez lo envió al Ministerio de Asuntos Exteriores en Madrid, donde quedó archivado hasta su reciente descubrimiento por Eutimio Martín.
     Una vez libre en  Madrid se refugiará otra vez en el taller del escultor Víctor González de calle Garcilaso 10,  visita a  Eduardo Llosent que vivía cerca del taller  (según carta a Cossío de 19 de septiembre, no sabe por qué le han puesto en libertad) Y con su abogado Diego Romero que le devuelve el aval de Bellod (se ve que no lo había entregado al Juzgado). Acude por segunda vez a la Embajada de Chile (ahora está  Germán Vergara Donoso, a Carlos Morla Linch le habían destinado forzosamente a Alemania).
 El hallazgo del segundo Sumario 4.487, se lo debemos al periodista, escritor  y hernandiano Enrique Cerdán Tato (1930-2013), que publicó El otro sumarísimo contra Miguel Hernández, septiembre 2010, por el Ayuntamiento de Elche gracias a su alcalde Alejandro Soler.

Miguel fue detenido el 28 de septiembre en la calle Mayor de Orihuela cuando salía de la casa de los padres de Ramón Sijé, por el oficial de Juzgado Municipal, José María Martínez Pacheco, alias “El Patagorda” que lo entrega a la Guardia Municipal.  El atestado que da origen a la detención lo instruye el Inspector de la Guardia Municipal, Manuel Morell Roger, actuando como auxiliar el subinspector Hermenegildo Riquelme García (que curiosamente aparece como testigo en la declaración ante el Juez Militar de Orihuela de fecha 12 de diciembre de 1939, y aparece como empleado, de 31 años de edad, vecino de la calle San Juan, curiosamente la misma calle donde había nacido Miguel en el número 80 ¿Y como es que el agente Riquelme aparece luego con oficio de  empleado? El atestado municipal se lo remiten  al Juez Instructor Militar de Orihuela, presidido por Lucas Girona y secretario un tal Ricardo Moné, que inicia el procedimiento sumarial.  El día 1 de octubre le toman declaración indagatoria.  Lucas Girona será sustituido por Padrón Quevedo.
 Manuel Martínez Gargallo ofició al Juez Militar de Orihuela con fecha 23  y 27 de octubre 1939, comunicándole que la puesta en libertad de Miguel fue un «error material», y el 6 de noviembre le pide el traslado del detenido y la remisión de las diligencias actuadas por segunda vez. Miguel fue trasladó como preso a la prisión de Conde de Toreno, en tren (no hay constancia documental de que fuera transeúnte por la de Alicante). Al salir de la prisión de San Miguel (sótanos del seminario de Orihuela) iba esposado a otro preso, era el 3 de diciembre. Josefina Manresa, escribe en su libro Recuerdos de la viuda de Miguel Hernández, Ediciones de la Torre, Madrid, 1980, que un guardia civil, Pepe Fuente, de la edad de su padre, soltó a Miguel para que pudiera tener a su hijo Manolillo en brazos.
       El 13 de diciembre de 1939 se le tomó declaración al segundo testigo Luis Tormo Fons de 33 años de edad, vecino de Orihuela, escribiente, domicilio en calle Masquefa nº 4 ante Padrón Quevedo y por el secretario Ricardo Moné, donde declara contra Miguel.
El Juez Militar de Orihuela pide informes de conducta a las autoridades locales.  Al Comandante de Puesto de la Guardia Civil de Orihuela, Manuel Salgeno o Salgeño Delgado, dio, como era de esperar, un informe desfavorable sobre Miguel, «Cuando los rojos tomaron el Santuario de la Cabeza, iva (sic por iba), él arengando a las fuerzas, trayendo (sic por sustrayendo), a este algunos libros cogidos en este Santuario», firmado el 2 de diciembre de 1939. Puesto que en el cuartel debía estar su ficha personal con las detenciones habidas antes.
 Al alcalde de Orihuela que era Baldomero Giménez Giménez. Éste remitió dos informes desfavorable contra Miguel, el primero a petición de Gargallo el 14 de julio de 1939, diciendo que «ha sido francamente izquierdista, más aún, marxista, incapaz por temperamento de acción directa […] últimamente se lo conoce por «Poeta de a revolución», y el segundo informe el 4 de diciembre de mismo año.
 Al Jefe del Servicio de Información e Investigación de F.E.T y de las J.O.N.S. del Distrito Local de Orihuela (cuyo nombre no entendemos en la firma), también dio un informe desfavorable diciendo que era un «elemento peligrosísimo y despreciable”. Firmado el 7 de diciembre 1937, basado en los informe de los testigos  de la cusa Hermenegildo Riquelme y Luis Tormo Barrio Nuevo (sic por Barrionuevo).

El 15 de agosto de 1941, El procedimiento de urgencia 4.487, se remite desde Orihuela al Juzgado Militar de Elche según providencia del Sr. Luis García López. Desconocemos por qué se remitió a Elche ¿Quizás vivía Josefina ya en Elche? Y el 31 de diciembre se lo remite al Juez Militar de Prensa.
El 5 de enero de 1942 se hace cargo del procedimiento el Juez José Niñoles Manzanares de Alicante, por haber cesado el teniente coronel auditor Adolfo Canencia de la Cuesta. Actuaba como secretario el soldado Manuel Torres Valero.
El 4 de mayo de 1942, fue sobreseído  provisionalmente, tras haber fallecido Miguel. El Juez Militar de Orihuela y da cuenta al de Elche, con la coletilla “por si hubiera  la posibilidad responsabilidades civiles de los herederos. Y Auditor de Guerra de Alicante  Vicente Navarro Flores, el 19 de junio de 1942, da cuenta a la superioridad, y es el General Auditor de la Jurisdicción Militar Exenta de Alicante, Murcia y Albacete, quien decreta el “SOBRESEO DEFINITVAMENTE” el 27 de mayo.  El Sumario fue archivo al Gobierno Militar de Alicante el 6 de agosto de 1949, es decir, siete años y medio después de muerto Miguel.
No cabe duda, como escribe Enrique Cerdán Tato, que Miguel era un apreciado trofeo en disputa que podía dar prestigio profesional y movimiento en el escalafón a quienes la juzgaban y condenaban. Cayó en manos del engranaje burocrático judicial y no había forma posible de que saliera de él. A Miguel iban a condenar a muerte fuere como fuere. Esta fue también la idea de los dos Consejos de Guerra y del Juez Instructor Gargallo. Porque el autor de Viento del pueblo había sido una pieza clave en la propaganda republicana y amigo El Campesino, el Comandante Carlos, Enrique Líster que lo utilizaron a su antojo hasta enfermar.
El descubrimiento del Sumario de urgencia 4.487, iniciado en el Jugado Militar de Orihuela, evidencia la animadversión que había en Orihuela contra el pastor- poeta, por las declaraciones desfavorables los testigos ya mencionados, y la no remisión de documentos y avales que le sirvieran de atenuantes ante el Jugado Militar de Prensa, que no fue fueron unidos al primer Sumario 21.001 –según Francisco Escudero Galante, p. 138, Actas del III Congreso Internacional- abierto por el Juzgado Militar de Prensa de Plaza del Callao, 4 de Madrid, en un el juicio colectivo junto a otros 28 reclusos en el Consejo de Guerra, han servido para que actualmente los herederos de Miguel Hernández, a través del abogado Carlos Candel Ochotorena, hayan pedido la nulidad de la sentencia a pena capital por defecto de forma. Recursos que se han sido denegados... (sigue)

Ramón Fernández Palmeral.

 En este libro se incluye completo el " Cancionoro y romancero de ausencias"