Sinopsis:

Página multimedia virtual sobre la vida, obra y acontecimientos del universal poeta Miguel Hernández -que murió por servir una idea- con motivo del I Centenario de su nacimiento (1910-2010). Administrada por Ramón Fernández Palmeral. ALICANTE (España). Esta página no es responsable de los comentarios de sus colaboradores. Contacto: ramon.palmeral@gmail.com

viernes, 24 de abril de 2026

EL PRESIDENTE DEL CONSELL VALENCIÀ DE CULTURA VISITA LA CASA DE MIGUEL HERNÁNDEZ

 


     (Aitor L. Larrabide, José María Loano Velasco y Juan José Sánchez Balaguer en el huerto de la Casa-Museo, frente a la higuera hernandiana)

 

EL PRESIDENTE DEL CONSELL VALENCIÀ DE CULTURA VISITA LA CASA DE MIGUEL HERNÁNDEZ Y LA BIBLIOTECA PÚBLICA ‘FERNANDO DE LOAZES’

 

Orihuela, 24-04-26

Durante su primera visita a Orihuela desde que ocupa el cargo, el presidente del Consell Valencià de Cultura, José María Lozano Velasco, visitó la Biblioteca Pública Fernando de Loazes y el Rincón Hernandiano.

Acompañado del director de la Fundación Cultural Miguel Hernández, Aitor  Larrabide, y del patrono delegado de la misma y académico correspondiente de la Real Academia de Cultura Valenciana, Juan José Sánchez Balaguer, el presidente del CVC visitó el Centro de Recepción de Visitantes de la Casa Museo  de Miguel Hernández donde Larrabide le explicó la etapa de niñez y adolescencia del universal poeta oriolano, así como detalles de la escolarización de éste. Seguidamente se pasó a la Sala de Exposiciones de la Fundación en la que en estos momentos se exhibe la muestra de pintura “VIDA, AMOR Y MUERTE/Una elegía a Miguel Hernández”,  de la artista chilena Maite Barros Lafuente, que podrá contemplarse hasta el 30 de agosto.

Finalmente, recorrió la Casa Museo del poeta, deteniéndose especialmente en el huerto y escuchando, bajo la mítica higuera, detalles curiosos sobre la vida y obra de Miguel Hernández que le explicó Aitor Larrabide. Ahí coincidió con una visita de escolares de un centro educativo de Villajoyosa, con los que mantuvo un interesante diálogo sobre los conocimientos que tenían del universal poeta oriolano.

En la Biblioteca Pública ‘Fernando de Loazes’, José María Lozano fue recibido por su directora, Josefa Ors, que le acompañó en el recorrido por la Sala Histórica durante el que le fue informando sobre las obras más antiguas e importantes que se conservan en este centro y –desde su condición de catedrático de Arquitectura- comentó diversos aspectos del edificio construido por el galardonado arquitecto Alberto Campo Baeza, del que es amigo desde sus primeros años de profesión. Lozano Velasco se interesó también por el estado de varios cuadros situados en la sala.

La directora de la Biblioteca entregó al presidente del Consell Valencià de Cultura un ejemplar del libroBiblioteca Pública ‘Fernando de Loazes’ de Orihuela y Archivo Histórico”, de Rosario Martín Sanz.

Creada en 1863 por Real Orden de Isabel II, es la Biblioteca más antigua de la provincia de Alicante, basando sus fondos iniciales en la antigua Universidad de Orihuela. Nació con el propósito de gestionar los libros procedentes de la desamortización de la Universidad y el Colegio de Santo Domingo. Actualmente está ubicada sobre el solar del antiguo Palacio de Pinohermoso.

El Archivo Histórico fue creado oficialmente por Orden Ministerial el 19 de julio de 1954 para preservar documentos del Convento de Santo Domingo, protocolos notariales y la administración de la antigua Universidad. El fondo antiguo asciende a 14.423 volúmenes: del siglo XVI, 1.644; del siglo XVII, 3.738 y del s. XVIII, 9.041 volúmenes. En su mayoría son libros de Teología, pero también existen de Ciencias y Arte, Historia, Jurisprudencia y Literatura.

 

 La Biblioteca Pública “Fernando de Loazes” dispone actualmente de 357 obras de Miguel Hernández (BMH), 606 sobre el poeta (SMH), 4.213 artículos sobre el poeta (CAMH), 386 referencias de material gráfico (GMH), 141 referencias de “Miguel Hernández periodista” (MHP), y 55 referencias de Multimedia.

 


                 (El Conseller de Cultura con escolares de Villajoyosa en la Casa-Museo Miguel Hernández)

sábado, 18 de abril de 2026

La Senda del Poeta Miguel Hernández 2026, se desarrollará entre el 24 al 26 de abril.

 


La 28 edición de la Senda del Poeta es una iniciativa de senderismo no competitivo, de carácter recreativo-cultural, impulsado desde sus inicios por la Asociación de Amigos de Miguel Hernández y por la Fundación Cultural Miguel Hernández. El titular del Ministerio de Cultura se comprometió a colaborar económicamente para que la 30ª edición de 2026 pudiera llevarse a cabo.
 
Y desde la Fundación Cultural Miguel Hernández aceptamos el compromiso de organizar la edición de este año tan especial, con la colaboración fundamental de la Plataforma Tu pueblo y el mío, de Orihuela, como entidad coorganizadora, y de Solventa, la empresa encargada de convertir en realidad esta gran ilusión compartida.
 
El 16 de febrero pasado falleció Paco Esteve, el principal promotor de esta iniciativa en 1998 que aúna senderismo, poesía, cultura, medio ambiente, solidaridad y convivencia durante tres días. Siempre los ayuntamientos (e instituciones) por donde pasa la Senda han colaborado con entusiasmo en la organización de la misma, así como asociaciones, colectivos o particulares. Miguel Hernández es ya un rasgo de nuestra propia identidad.
 
Este es también nuestro compromiso con Miguel Hernández y con la Senda: tres días (viernes 24, sábado 25 y domingo 26 de abril de 2026) en los que su voz, multiplicada por todos los/las senderistas, resonará en los cielos que bañarán con su luz resplandeciente una primavera llena de esperanza y de vivo recuerdo de Paco Esteve, a quien tanto debemos, que seguirá iluminando el camino de la Senda.
 
Todo esto y mucho más es la Senda del Poeta. Y por ello queremos invitar a quienes así lo sientan a participar y asistir a este encuentro con Miguel Hernández. En definitiva, a volver a Miguel Hernández, como en mayo de 1976, hace ya casi 50 años, cuando los Murales del barrio oriolano de San Isidro se llenaron de colores, de luz y de gritos unánimes por una cultura verdaderamente popular, hernandiana.
 
Lugares por lo que pasa: Orihuela, Redován, Callosa del Segura, Cox, Granja de Rocamora, Albatersa, San Isidro, Crevillente, Elche, Alicante. 
 
INSCRIPCIÓN
La inscripción se realizará del siguiente modo:
 
Inscripción Individual
Deberán realizarse a través del siguiente enlace web que los llevará al formulario de inscripción
 
 
 
Inscripción grupal
Los colegios, institutos, asociaciones o colectivos que deseen apuntarse en grupo, deberán mandar un correo a la siguiente dirección sendadelpoeta.miguelhernandez26@gmail.com y recibirán instrucciones de cómo deben proceder para la realización de la misma.  
 
Para la resolución de dudas, consultas, etc., ponemos a su disposición las siguientes vías:
 
Número de teléfono: 627 40 40 49  
 
Nota informativa:
 
El número de plazas máximas establecido es de 500 plazas individuales. 
La organización no se responsabiliza de cualquier tipo de accidente que puedan sufrir las personas que no estén inscritas oportunamente ni tampoco se les garantizará pernoctación y/o avituallamiento. Igualmente, la organización se reserva su derecho a la cancelación parcial o total de la actividad en casos de situación meteorológica adversa, causa mayor o cualquier otra circunstancia que impida el normal desarrollo de la actividad, en su conjunto o por jornada(s). 
 
La organización no se hace responsable en casos de conducta irresponsable por parte de aquellas personas que hagan caso omiso a los guías o a otras personas responsables y se reserva su derecho a la expulsión de quienes alteren el normal desenvolvimiento de la actividad con conductas violentas, incívicas, racistas, sexistas, etc., contrarias al espíritu que anima la Senda del Poeta Miguel Hernández.
 

 

Los restos mortales del poeta Miguel Hernández se exhumaron en mayo de 1984. Cementerio Virgen del Remedio de Alicante

 

                      (Lápida del poeta Miguel Hernández durante su exhumación en1984)

Los restos mortales del poeta se exhumaron en 1984 a la muerte de su hijo Manolillo

 
 

DAVID MARTÍNEZ/ABC

Los restos del genial poeta oriolano Miguel Hernández descansan bajo una hermosa lápida de mármol blanco en el cementerio de Alicante, siempre llena de flores y cartas de admiradores de su obra. Junto a él reposan también los de su esposa, Josefina Manresa , y los de su único hijo, Manuel Miguel, fallecido en 1984 . Pero no siempre fue así: tras su muerte por tuberculosis en la prisión de Alicante a la que lo envió el franquismo (hoy, los juzgados alicantinos) el 28 de marzo de 1942, con 31 años, su cuerpo terminó en el nicho 1.009 del cementerio municipal. Un nicho por el que la familia debía pagar un alquiler.

Y las penurias de la época a punto estuvieron de dar con Miguel Hernández en una fosa común por impago. Así lo revelan unas cartas que obraban en el archivo del poeta guipuzcoano Gabriel Celaya , y que la Diputación Foral de Guipúzcoa acaba de ceder a la Fundación Cultural Miguel Hernández , en Orihuela. En ellas se da cuenta de lo cerca que estuvo el literato de perder el derecho al nicho , y de cómo un grupo de escritores y amigos de la familia se conjuraron para recaudar las 2.000 pesetas necesarias para evitarlo.

Así, en una carta de los escritores alicantinos Vicente Ramos y Manuel Molina a Celaya, fechada el 10 de enero de 1952, se cuenta que «el próximo mes de marzo, los restos mortales de Miguel Hernández pueden pasar del nicho que ocupan a la fosa común». Y sigue: «A todos nos dolería que tal cosa ocurriera, y el modo de evitarlo no es sino el de recaudar para su viuda unas cuantas pesetas ». En concreto, 2.000, de las que la Colección Ifach, a la que pertenecían Ramos y Molina, aportaba 250.

Carta de los alicantinos Ramos y Molina a Celaya, cedida por la Fundación
Carta de los alicantinos Ramos y Molina a Celaya, cedida por la Fundación. (ABC)

La respuesta de Celaya llegaría un mes después, el 9 de febrero, junto con un giro postal de 585 pesetas recolectadas entre intelectuales vascos. La misiva daba cuenta de los problemas que había tenido el poeta al implicarse en el mantenimiento del nicho: «Me han acusado de estar organizando un Socorro Rojo y no se cuántas otras tonterías . He reñido con todos los poetas, todos los directores de periódico y todos los intelectuales de San Sebastián. Pero no importa, de vez en cuando hay que sacudirse de polvo y paja».

Pese a los problemas que tuvo por organizarla, la cuestación de Celaya fue un éxito . Así lo atestigua la carta: «Hace unos días te envié por giro postal 585 pesetas para la tumba de Miguel», celebra, «y tengo 50 pesetas más que te mandaré el lunes». «Y es posible que también envíen directamente a Ifach algunas cantidades». La carta, además, iba acompañada de un poema de Celaya «que escribí ayer por la noche» para la revista Bernia, que editaba Ifach.

Respuesta de Celaya con la buena nueva de la exitosa cuestación
Respuesta de Celaya con la buena nueva de la exitosa cuestación. (ABC)

Estas cartas, que revelan cómo se salvaron los restos de Miguel Hernández de acabar en una fosa común en 1952, forman parte junto a otros 16 documentos (artículos, más cartas, ensayos sobre Miguel Hernández...) del lote que la Koldo Mitxelena Kulturunea ha cedido a la Fundación que mantiene el legado del poeta, a punto de cumplirse 75 años de su muerte.

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                        (Copiando texto impreso de Información mayo de 1984)

 

 

Exhuman los restos de Miguel Hernández para enterrar los de su hijo Manuel Miguel

 

ISABEL LLORENS /Información mayo de 1984. Alicante Los restos del poeta Miguel Hernández fueron exhumados ayer en el cementerio de Nuestra Señora de los Remedios, de Alicante, a las 16.45 horas, 42 años después de su muerte en la cárcel de esta ciudad, para dar paso en el nicho número 1.009 a los restos de su hijo, Manuel Miguel, de 45 años, que fue hallado muerto el pasado miércoles por la mañana en su vivienda de Elche. La ceremonia fue seguida por la viuda del poeta, Josefina Manresa.

 

sido voluntad del propio Manuel Miguel. Miembros de la corpora­ción alicantina manifestaron ayer a EL PAIS su descontento por esta decisión, que no pudie­ron variar a pesar de ofrecer un nicho gratis, igual que hizo el Ayuntamiento de Elche para el hijo fallecido a condición de que no se tocasen los restos del poe­ta, Éstos quedaron envueltos en un lienzo blanco, que se guardó junto al arcón que contenía el

El trabajo laborioso de apertura y limpieza de la tumba del poeta de Orihuela fue seguido con gran patetismo por su viuda, Josefina Manresa. así como por un redu­cido número de admiradores de su obra, todos ellos pertenecien­tes a la Asociación de Amigos de Miguel Hernández, que preside Francisco Esteve.

 

Uno de ellos saludó la vista de sus restos con tanta emoción que se abalanzó a besar la calavera del poeta, mientras que otro cuerpo de Manuel Miguel. guardaba con "sigiló un pequeño hueso, que más tarde fue obliga­do a devolver a su sitio por vo­luntad de la propia viuda, quien afirmó que “me parece una falta de respeto para Miguel”; sin em­bargo. Josefina Manresa permi­tió a los miembros de dicha aso­ciación guardar Jos restos de la caja negra de pino en que fue en­terrado. que será destinada a un museo hernandiano que quieren abrir en la casa donde vivió el matrimonio, en Orihuela.

 

Todavía se desconocen las causas del fallecimiento de Ma­nuel Miguel Hernández. Ayer, después del funeral córpore inse­pulto que se celebró en la iglesia del Sagrado Corazón de Elche, se practicó la autopsia al cadáver en el depósito del cementerio municipal de esa ciudad. Se es­pecula que fue una embolia pul­monar la que acabó fulminante­mente con su vida. De este modo se descarta el infarto de miocar­dio de que se habló en un primer momento.

 

Al parecer, ha sido su madre, con la que se mantuvo muy uni­do toda la vida, la que decidió enterrarle en Alicante con el poe­ta. Según manifestó Josefina Manresa entre sollozos, había Marcado por su padre.

 

El único hijo de Miguel Her­nández fue un hombre que siem­pre vivió con “la carga de la me­moria de su padre”. De carácter hosco y reservado, según algunas personas cercanas a la familia, el niño que inspiró aquellos tiernos versos de la Nana de la cebolla (En la cuna del hambre / mi niño estaba. / Con sangre de cebolla se amamantaba) quedó marcado por los guardianes de la memoria de su padre, cuando en su ado­lescencia le paseaban de casa en casa haciéndole recitar de me­moria los versos de aquél.

 

"Sufrió una doble represión, la de los seguidores de su padre y la que practicaron en las escuelas Contra los hijos de los rojos, que le dejó un carácter débil. Por ello, desde joven se dedicó a cul­tivar, quizá para compensar sus problemas de personalidad, su personalidad física, practicando el culturismo”, cuentan algunos amigos de la familia.

Primero fue la familia de Jose­fina Escolar, bajo el seudónimo de María Gracia Ifach, la más importante biógrafa del poeta, quien intentó “sacar partido” del chaval, que nunca mostró dotes literarias. “Lo de Miguel", expli­ca Francisco Esteve, presidente de la Asociación de Amigos de Miguel Hernández, “era irrepeti­ble. No se heredaba. Aquello fue una flor en medio de un pe­ñasco".

 

Con anterioridad, un cura de Orihuela, de apellido Fenoll, in­tentó hacerse cargo gratuitamen­te de la educación del niño en el colegio de los jesuítas de Orihue­la, a condición de que no se edi­tasen Vientos del pueblo. Josefina Manresa no cedió a tal pro­puesta.

Cerca ya de los años setenta, el hijo de Miguel Hernández vive una larga temporada en Madrid, empleado en una editora de li­bros. “Aquello tampoco funcionó”. cuentan allegados, y vuelve a Fiche, dondé residía la familia desde los años cincuenta.

 

Nana de la cebolla'

Miguel Hernández sólo vio a su hija Manuel Miguel en conta­das ocasiones. Asistió a su naci­miento en la población alicantina de Cox, en enero de 1939, pero en el mes de abril el poeta co­mienza un largo exilio interior, con un frustrado viaje a Portu­gal, que le lleva de cárcel en cár­cel hasta morir de tuberculosis en la de Alicante, en el año 1942.

Es en la prisión de Torrijos de Madrid donde el poeta escribe la canción de cuna para su hijo, después de leer una carta de su mujer. Luego el niño le visitaría en Alicante. En uno de estos en­cuentros, cuenta Esteve, el poeta intenta darle a través de las rejas un pequeño libro manuscrito que le había hecho con unos cuentos que tradujo del inglés.

El original que Miguel Her­nández dedicó a su segundo hijo —el matrimonio tuvo un primero en el año 1938, que murió a los 10 meses— lo conservaba Ma­nuel Miguel todavía “con las le­tras emborronadas por sus lágri­mas”, comenta Es